Tiempo de lectura: 2 minutos – Visto en Vox
Si Grindr aún no está muerto, la red de citas para hombres LGBTQ o bicuriosos es una sombra de lo que era antes. Los usuarios habituales de la aplicación llevan varios años quejándose de ella: la versión gratuita es casi inutilizable, aumentos de precios e inserciones publicitarias, hoy estamos lejos de la plataforma de sus inicios. La aplicación, creada en 2009 para ofrecer reuniones sencillas y directas, hoy antepone la rentabilidad a todo lo demás.
Desde su salida a bolsa en 2022, Grindr se ha enfrentado a la presión del mercado. La rentabilidad ahora prima sobre la experiencia del cliente, y muchos usuarios hablan de ello“enshitificación” de la plataforma, es decir su “mierda”, un lento deterioro de un servicio en beneficio de la monetización.
Un problema profundo
Según Vox, el problema ya no es sólo técnico sino también cultural. Grindr cumplió una función casi comunitaria al permitir que los homosexuales se reunieran, incluso en países hostiles a las personas LGBTQ o en regiones aisladas. Hoy en día algunos usuarios están recurriendo a plataformas nuevas y más directas.
Los medios citan como ejemplo a Sniffies, que se centra más abiertamente en encuentros directos y sexuales. Al mismo tiempo, la llegada de las redes sociales (Instagram, X o Telegram) ofrece esferas alternativas de sociabilidad queer. El ecosistema digital se ha fragmentado y Grindr ya no es la única puerta de entrada a la comunidad.
Sin embargo, la aplicación conserva una fortaleza clave: su comunidad de usuarios es masiva y global. Fuera de las grandes ciudades, o para las personas que cuestionan su sexualidad y desean explorar un poco, Grindr suele seguir siendo la primera opción, al igual que Tinder. Su papel histórico sigue siendo importante y sus quince años de dominio en la industria la hacen intocable.
Sin embargo, la dirección de Grindr ha sentido que el viento está cambiando y está intentando redefinir su imagen. La plataforma se presenta cada vez más como un “barrio digital gay”, un espacio social ampliado en lugar de una simple aplicación de citas.