0fd76549-1b4a-4ca8-8611-d8714d8ed6b6.510774a7-5df1-4405-aa4f-1d744dff9354.png

Muchos esperan que la IA aumente automáticamente la productividad. Un error – clasifica la futuróloga Friederike Müller-Friemauth.

Mientras que en Alemania se habla de productividad y competitividad, la inteligencia artificial se considera una gran esperanza de crecimiento. Muchos esperan un impulso; casi automáticamente a medida que la IA se utiliza en todos los ámbitos. Pero aquí hay un error.

La tecnología no aumenta la productividad por sí sola

La tecnología no aumenta la productividad por sí sola. Acelera procesos, automatiza rutinas, puede preparar decisiones, pero no moderniza una organización. La productividad no surge cuando se introduce el software, sino cuando los caminos de decisión son claros, se aplican las responsabilidades y la creación de valor se organiza de manera contemporánea.

Si estas instalaciones siguen siendo lentas, la IA simplemente digitalizará las ineficiencias existentes.

Creación de valor, roles e intercambiabilidad

Además, la verdadera influencia de la IA no reside en la herramienta, sino en las funciones que la rodean. Cualquiera que sea capaz de conectar sistemas, clasificar contextos y estructurar la creación de nuevo valor aumenta la productividad. Sin embargo, en una economía impulsada por la IA, la intercambiabilidad aumenta rápidamente, especialmente cuando el trabajo consiste principalmente en optimizar los procesos existentes. Y así es precisamente como se suele interpretar la inteligencia artificial.

La inteligencia artificial como palanca para estructuras claras

Precisamente por eso, la inteligencia artificial puede representar una enorme palanca: si las empresas acortan los procesos de toma de decisiones, clarifican responsabilidades y superan los silos.

La competitividad requiere más que algoritmos

La IA no es un programa de productividad. Es una herramienta poderosa. Que esto genere competitividad depende de la rapidez con la que las empresas tomen decisiones y de quién asuma la responsabilidad de ellas, no del algoritmo.

Friederike Müller-Friemauth es futuróloga y profesora de gestión de la innovación en la Universidad FOM de Colonia. Examina cómo la inteligencia artificial y las innovaciones tecnológicas están cambiando los mercados laborales y los requisitos de habilidades. Es parte de nuestro Club EXPERTOS. El contenido representa su opinión personal basada en su experiencia individual.

Referencia

About The Author