El camino que podría conducir a la venta de BdM Banca, el antiguo Popolare di Bari que volvió al centro del sistema crediticio del Sur tras la reorganización estatal, está tomando forma, aunque todavía queda mucho tiempo para definirse. Varias entidades están avanzando en el expediente, desde Credem hasta Crédit Agricole, pasando por la Banca Popolare di Puglia e Basilicata en colaboración con Iccrea. Los rumores continúan indicando un posible interés por parte de Unicredit. La operación está supervisada atentamente por Mediocredito Centrale, dirigido por Francesco Minotti. La filial de Invitalia y por tanto del Mef, tiene como objetivo promover instituciones que han vuelto a fortalecerse tras las intervenciones públicas. BdM cerró el año 2025 con una vuelta a los beneficios y hoy representa una realidad central para la economía de Apulia y Abruzos, con alrededor de 200 sucursales y dos mil empleados. Incluso los últimos datos trimestrales muestran una banca que, pese a la caída del margen de intereses que afecta a todo el sector, sigue creciendo en préstamos y financiación, señal de una relación con el territorio restablecida tras los años de crisis. Según fuentes financieras, la sala de datos aún no está abierta y la fase de evaluación de las manifestaciones de interés llevará tiempo. Sin embargo, los criterios marcados por el accionista público siguen siendo claros: “protección de los empleados” y “crecimiento del banco y del territorio”. Un enfoque que pretende evitar penalizar las operaciones hacia el Sur y que explica también la cautela con la que el Gobierno sigue el expediente. Además, siguen abiertas las cuestiones relativas a los antiguos accionistas de Popolare di Bari, unas 70.000 personas, que siguen pidiendo compensación por las pérdidas sufridas.