El director de “Good Boy”, Jan Komasa
“Mi brújula moral se ha vuelto completamente loca”
4 de junio de 2026 – 1:42 amTiempo de lectura: 2 minutos
La estrella de “Adolescent”, Stephen Graham, regresa a la pantalla grande con “Good Boy”. En una entrevista con t-online, el director Jan Komasa revela por qué la película le hizo cuestionar sus propios valores.
En la galardonada serie “Adolescent”, Stephen Graham interpretó recientemente a un hombre de familia cuyo hijo menor de edad se convierte en un criminal. Para su nueva película, aparentemente cambia de posición y, al hacerlo, sacude la moral del público. Eso es exactamente lo que pretendía el director Jan Komasa con “Good Boy – We Only Want Your Best”, que llega a los cines el 4 de junio.
Su “brújula moral se ha vuelto completamente loca”, reveló el director polaco en una entrevista con t-online sobre su trabajo en el thriller. “Estaba constantemente saltando de una posición a otra. Intenté justificar cada figura de alguna manera, pero tenía dificultades para hacerlo”. De ahí nació la idea de montar la película como “una especie de experimento mental sobre los propios valores”.
Las líneas entre perpetradores y víctimas son cada vez más borrosas
La atención se centra en Tommy, de diecinueve años, interpretado por Anson Boon, cuya vida es una mezcla de alcohol, drogas y fiestas. Hace alarde de sus escapadas, incursiones criminales y humillaciones de otros en las redes sociales, atrayendo así atención no deseada. Una noche es secuestrado y despierta encadenado en el sótano de una remota casa de campo. Chris (Stephen Graham) y Kathryn (Andrea Riseborough) viven allí y quieren rehabilitar a Tommy con libros, música clásica y reglas estrictas para convertirlo en un “buen chico”.
Las líneas entre perpetradores y víctimas son cada vez más borrosas. Tommy sigue prisionero, pero poco a poco desarrolla un vínculo con sus captores y su hijo Jonathan. “Traté de ocultar la cadena alrededor de mi cuello del panorama general”, explica Jan Komasa. Para él era importante no contar la historia simplemente como un drama de secuestro. “¿Y si esto fuera sólo una familia con un adolescente difícil? Una familia que intenta hacer de Tommy una mejor persona, sin preocuparse”.
Precisamente de aquí surge la inquietante ambivalencia de la película. Para el director reside en la discrepancia entre buenas intenciones y métodos cuestionables. La familia se preocupa por Tommy, pero al mismo tiempo lo mantiene cautivo contra su voluntad. “En cuanto me olvido de la cadena, pongo en escena un drama familiar”, dice Jan Komasa. “Pero la cadena vuelve completamente loco todo lo que hacen”.