Mucha gente creía en ganar dinero, sin riesgos, en el sector inmobiliario, con unos pocos clics en su ordenador. Pero hoy están descubriendo el otro lado de la historia. Este es el caso de la financiación participativa, también llamada crowdfunding. El principio es sencillo: los particulares invierten una suma, a partir de 100 euros, en un programa de nueva construcción inmobiliaria o en una renovación-transformación a través de una plataforma específica. Y a cambio se les promete una rentabilidad de alrededor del 10% anual al cabo de dos años de media.
Si el cuento de hadas hubiera funcionado hasta 2021, el repentino aumento de los tipos de interés a partir de 2022 y el colapso del nuevo mercado interno habrían frenado las inversiones. Un estudio de la firma auditora así lo dice Forvis y Mazars, nos fuimos 1.628 proyectos recaudados por 1.600 millones de euros en 2022, un año récord, con una recaudación de fondos reducida a la mitad en 2025 (o 845 millones de euros).