Gran Bretaña, Italia y Japón siguen adelante con sus aviones de combate de próxima generación. Un acuerdo de £686 millones con Edgewing tiene como objetivo acelerar el desarrollo y la colaboración en el proyecto GCAP.
Esto corresponde a aproximadamente 792 millones de euros. El contratista es Edgewing. En concreto, el objetivo es desarrollar un avión de combate moderno de sexta generación para 2035 que sustituya a los modelos más antiguos en los tres países.
Edgewing responsable del diseño y certificación.
Como muestra el informe de “Business AM”, el contrato reúne actividades nacionales hasta ahora separadas en un programa internacional unificado.
La atención se centra entonces en el trabajo básico de diseño e ingeniería. Edgewing asume la responsabilidad del diseño, aeronavegabilidad y certificación de la aeronave.
La empresa actúa como autoridad central para la implementación técnica del proyecto. Según “Business AM”, esta clara responsabilidad debería contribuir a hacer más eficiente la cooperación entre los países participantes.
Detrás de Edgewing están las principales aerolíneas
La financiación está destinada, entre otras cosas, a promover trabajos de desarrollo críticos. Los representantes de Edgewing explicaron otros objetivos: por ejemplo, “generar impulso y aumentar la velocidad de entrega” dentro de la asociación trilateral.
Detrás de Edgewing se encuentran empresas líderes de la industria de la aviación: la empresa de defensa británica BAE Systems, el grupo italiano Leonardo y la Japan Aircraft Industrial Enhancement Co. (JAIEC) con la participación de Mitsubishi Heavy Industries. Los tres socios poseen partes iguales en la empresa conjunta.
La sede de la empresa se encuentra en Reading, Reino Unido, donde también se encuentra la autoridad GCAP responsable. Inicialmente se espera que la duración del contrato sea corta: se extenderá del 1 de abril al 30 de junio de 2026, tras lo cual probablemente seguirá un nuevo contrato, según el “Japan Times”.
Otros países han manifestado interés
A largo plazo, el GCAP se considera uno de los proyectos de defensa más ambiciosos del mundo. Por primera vez, Japón colabora de esta manera con socios europeos y no sobre todo con Estados Unidos, como ocurría anteriormente.
Además del desarrollo técnico, se trata también de cooperación industrial y posibles oportunidades de exportación. Al mismo tiempo, no está claro si se incluirán otros países en el programa. Según informes de los medios, Arabia Saudita y Alemania, entre otros, han expresado interés.
Sin embargo, los observadores advierten que ampliar el círculo de socios podría dificultar aún más la compleja coordinación. Una cosa es segura: con el primer contrato conjunto el proyecto ha dado un paso adelante decisivo.