(Adnkronos) – ¿Qué es realmente el medio ambiente? No sólo la naturaleza, sino un sistema complejo que incluye cultura, tradiciones, tecnología e identidad. Aquí comienza la reflexión de Vincenzo Pepe, invitado del podcast “Italia en transición” de Adnkronos y Shared Ground.
Catedrático de derecho ambiental en la Universidad de Campania Luigi Vanvitelli, presidente de FareAmbiente y responsable ambiental de la Liga, Pepe ofrece una visión amplia y no reduccionista: “El medio ambiente es “todo lo que nos rodea”: la naturaleza, pero también las obras del hombre, la cultura, la lengua, las tradiciones”.
Por tanto, no se trata sólo de proteger los recursos naturales, sino también la calidad de vida. Y esta cualidad también incluye la tecnología que – subraya – no debe ser demonizada, sino hecha sostenible.
Uno de los puntos centrales del episodio es la relación entre el medio ambiente y la economía. Pepe rechaza tanto el negacionismo como el catastrofismo, proponiendo una tercera vía: el realismo.
El concepto clave es simple: “El riesgo cero no existe. El desperdicio cero no existe”. La sostenibilidad, según su visión, consiste en mitigar los riesgos: elegir el menor riesgo compatible con una buena calidad de vida. Un enfoque que se opone tanto al “decrecimiento feliz” teorizado por Serge Latouche como a los enfoques puramente productivistas. El desarrollo es inevitable –y necesario– pero debe ser gobernado.
En la conversación con Giorgio Rutelli, subdirector de Adnkronos, aparece uno de los grandes dilemas de la transición: ¿quién debe liderarla?
Por un lado, el Pacto Verde Europeo impulsado por la Comisión de Ursula von der Leyen, con su ambicioso sistema regulatorio; por el otro, las preocupaciones industriales de países como Italia y Alemania. La respuesta de Pepe no es ideológica: la sostenibilidad comienza con el comportamiento individual, pero también debe traducirse en elecciones colectivas informadas por el método científico, y no “por instinto”.
En este contexto, critica tanto los excesos regulatorios como las ilusiones de autorregulación del mercado. Se trata de encontrar un equilibrio entre la responsabilidad individual y políticas públicas efectivas.
Una de las transiciones más claras tiene que ver con la escuela. Pepe denuncia la ausencia de una verdadera educación ambiental: “Sabemos todo sobre Dante, pero no sabemos gestionar los recursos naturales en el día a día”. Para él, la educación ambiental debe convertirse en una disciplina obligatoria, una nueva forma de educación cívica capaz de incidir en comportamientos concretos: residuos, energía, consumo.
La tecnología está en el centro de la reflexión, pero siempre acompañada de una pregunta: ¿cómo gestionar sus consecuencias? El ejemplo es el de los residuos hospitalarios o radiactivos. No se pueden eliminar, porque también sirven para salvar vidas. El problema entonces pasa por saber dónde y cómo gestionarlos, evitando actitudes como “no en mi patio trasero”. Aquí es donde emerge la dimensión ética del ambientalismo: “Responsabilidad significa aceptar el problema y gestionarlo, no trasladarlo a otra parte”.
Sobre el cambio climático, Pepe rechaza tanto el negacionista como el alarmismo: sí a la reducción de emisiones, por la salud de los ciudadanos; pero también la atención prestada a la adaptación, a menudo descuidada en el debate público. Cita datos de la Organización Mundial de la Salud sobre muertes relacionadas con partículas para subrayar un punto crucial: las políticas ambientales también sirven para mejorar la salud aquí y ahora, independientemente del impacto global.
Uno de los pasajes más geopolíticos se refiere al papel de Europa entre Estados Unidos y China. Según Pepe, Estados Unidos tiende a un enfoque más “negacionista”, China combina uso intensivo del carbón y liderazgo en tecnologías verdes, Europa corre el riesgo de ser aplastada. ¿La solución? Realismo industrial e inversiones en investigación, evitando tanto la desindustrialización como la dependencia tecnológica.
En la cuestión energética, Pepe lo tiene claro: necesitamos un mix. Además de las energías renovables (solar, eólica, hidroeléctrica, geotérmica), también propone invertir en energía nuclear: investigación sobre fisión y fusión; desarrollo de pequeños reactores; Reducción de la dependencia del exterior. Italia ya importa energía nuclear de otros países, sin producirla directamente. Una contradicción que, según Pepe, hay que resolver.
La conclusión del episodio: “La verdadera transición no es sólo energética o medioambiental, sino cultural”. Esto requiere tiempo, progreso y capacidad para evitar los efectos del rechazo social. Las políticas que van demasiado lejos, sin consenso y sin realismo, corren el riesgo de producir reacciones opuestas. Incluso movimientos como los de Greta Thunberg –reconoce Pepe– han tenido el mérito de situar la cuestión en el centro, pero el siguiente paso requiere pragmatismo.
El tema de fondo del episodio es claro: superar la polarización. Ni catastrofismo ni negación, sino ciencia en lugar de ideología, responsabilidad en lugar de retraimiento, el equilibrio entre desarrollo y sostenibilidad. Un ambientalismo que, en palabras de Pepe, es ante todo la preocupación por la “casa común”, retomando las enseñanzas del Papa Francisco. Y lo que se traduce en una pregunta fundamental: ¿cuál es el riesgo aceptable para vivir mejor, hoy y mañana?
YouTube: https://youtu.be/VQFB0n1K3ac?si=1G9aUzb__iXT_9kj
Spotify: https://open.spotify.com/episode/6ICBNds4DypQu34puFsM1x?si=C7xd_IPkS127U5pWdOMPiA
Podcast de Adnkronos: https://podcast.adnkronos.com/podcast/ep-2-custodire-per-progredire-con-il-prof-vincenzo-pepe/