Milán, 9 de junio (askanews) – Tiziano Ferro vuelve al centro de la música, con su nueva gira “Stadi 26”, 12 fechas en las principales ciudades italianas que vendieron 400 mil entradas. Apenas de regreso a los escenarios, el popular cantante recuperó la confianza gracias al cariño de su público.
“Siempre descubro algo de mí en vivo porque la música no puede vivir en una habitación, la música tiene que convivir con la gente, tengo que mirar a la gente a la cara, tengo que sonreír con ellos, tengo que reír, también tengo que llorar con ellos, tengo que verlos llorar, entonces tengo que emocionarme, tengo que reír, tengo que jugar con ellos, crecemos, crecemos juntos, crecemos juntos en una experiencia que luego es común, no es que doy una experiencia en el escenario, la recibo en el mismo momento.”
Siempre sincero al contar su historia, incluso en los momentos más difíciles de su vida, supo superar controversias y haters.
“Soy muy leal a la gente que me quiere, tanto que nunca me metí en polémicas, nunca lo hice.
Nunca he creado haters, siempre he invitado a dejar ir a la gente que me quiere, a la gente que me odia, precisamente porque en mi opinión hay que vivir en un ambiente, hay que alimentar el amor, quererse, sentirse bien. Invito a mis fans a no escuchar a los que hablan mal porque las redes sociales existen y se alimentan precisamente del diálogo del odio, pero amo a las personas que me aman porque hacen todo lo contrario, porque se alimentan del amor, así que olvidemos lo demás y vivamos con personas que nos hacen crecer, que son constructivas, que nos aman, eso creo.
Cuando Tiziano sube al escenario, vuelve el milagro que está hecho de personas reales, lágrimas, sonrisas, alegría y sobre todo mucha música cantada a coro.
“Es un concierto lleno de cosas, son 32 canciones que son numerosas y son 25 años de canciones, las más importantes, todas, no falta ni una y son los que están ahí, son los que nos unieron, son los más importantes, los que cosieron momentos de historia entre nosotros, del primero al último. Es un espectáculo donde bailamos. Hace tiempo que no bailo, sigo bailando porque sentí que me gusta, porque Será un espectáculo divertido, luego un espectáculo irremplazable porque los espectáculos están hechos de caras que se miran, de risas, de momentos en los que lloramos, pero también para mí, porque cambio con el espectáculo y el espectáculo es hermoso porque es irrepetible, porque yo también me convierto en espectador de quienes vienen a verme.