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El 13 de febrero, la astronauta Sophie Adenot despegó de Cabo Cañaveral a bordo del Crew Dragon para llegar a la Estación Espacial Internacional (ISS). La misión εpsilon, que durará nueve meses, debería permitir a la empresa francesa realizar alrededor de 200 experimentos científicos en diferentes campos. Una decena de ellos fueron diseñados por el Centro de Apoyo al Desarrollo de Actividades en Microgravedad y de Operaciones Espaciales (Cadmos), de Toulouse (Alto Garona), con la participación del Cnes.

La Cité de l’espace ha decidido presentar estas experiencias a los visitantes, en el marco de la exposición dedicada a la misión de Sophie Adenot. El director de educación científica y cultural del sitio, Christophe Chaffardon, tuvo el placer, este martes 9 de junio, de mostrar tres que han sido, están en proceso o serán creados por el astronauta francés. “Crea interactividad y hace las cosas más tangibles”, asegura.

“Preparándonos para el futuro y los vuelos tripulados a Marte”

En primer lugar, Rémi Canton, director de proyecto de la misión εpsilon en el Cnes, presentó el ChlorISS, que consiste en sembrar berros rojos y semillas de mizuna. “El objetivo es estudiar el gravitropismo y el fototropismo sobre el crecimiento de las plantas. El objetivo fue alcanzado del 22 de mayo al 1 de junio por Sophie Adenot y al mismo tiempo por 4.500 institutos, es decir, 260.000 estudiantes de escuelas primarias y secundarias”, especifica el científico.

Con un ligero retraso, la sede de Toulouse también realizará el experimento. Equipado con un palillo para introducir las diminutas semillas en las placas de Petri, uno de los invitados de la Cité de l’espace realizó los mismos gestos que el astronauta francés, bajo la atenta mirada de numerosos estudiantes. De hecho, cuatro clases de la escuela primaria de Lourdes estuvieron presentes en la ocasión.

“Detrás de estos experimentos está la idea de preparación para el futuro y de vuelos tripulados a Marte”, recuerda Christophe Chaffardon. Este es también el objetivo muy claro de PhysioTool, un dispositivo ambulatorio que permite monitorizar los cambios en el cuerpo humano en condiciones de microgravedad. Cécile Thévenot, ingeniera del Instituto de Medicina y Fisiología Espacial Medes, explica que se han desarrollado tres dispositivos, en particular en colaboración con la Universidad de Lorena y el Hospital Universitario de Angers, “para controlar el ritmo cardíaco y respiratorio, la oxigenación de los tejidos, la presión arterial, etc.”

“Sophie realizó dos primeras sesiones de 1h30 y 2 horas. Mañana por la mañana tendrá que hacer una tercera sesión para probar el último equipo, que entró en la estación en mayo. Se trata de una caja cognitiva que ha requerido mucho desarrollo y debería permitirnos recoger datos precisos sobre los efectos cognitivos y neurosensoriales”, explica el ingeniero.

En total, una veintena de personas trabajaron en el proyecto con los equipos de la ESA. Para Cécile Thévenot, los comentarios de Sophie Adenot podrían ser muy valiosos de cara a ofrecer este equipo en el próximo vuelo tripulado Crew 14, que partirá en marzo de 2027, así como en misiones privadas.

El FoodProcessor, un robot para cocinar en microgravedad

Otro tema importante en misiones de muy larga duración es la nutrición de la tripulación. El FoodProcessor, un procesador de alimentos que permite cocinar en microgravedad, es, por tanto, una herramienta a perfeccionar. Si su principio había sido validado durante una misión anterior por el astronauta Andy Mogensen, que había preparado una mousse de chocolate, Sophie Adenot se dedicará, este viernes 12 de junio y el próximo 2 de julio, a preparar un dúo mediterráneo.

“La peculiaridad del prototipo que se encuentra en el espacio es que decidimos utilizar herramientas disponibles a bordo. Sophie utilizará, por tanto, un taladro, con dos adaptadores especiales diseñados por la sociedad tolosana Comat, para accionar la herramienta que mezclará los ingredientes”, subraya Alain Maillet, responsable del experimento en Cadmos, en Toulouse, antes de una demostración de tres minutos y medio.

Para desarrollar esta receta, el Cnes colaboró ​​con la empresa Andros de Lot después de haber comentado sus preferencias con Sophie Adenot. Este dúo mediterráneo, compuesto por una mezcla de caviar de berenjena y hummus, tiene sin embargo una especificidad, como explica Pascal Schneider, director de innovación de Andros. “Nuestro presidente conoce a Sophie y cuando descubrió que tenía que utilizar el FoodProcessor, se imaginó haciendo algo con nosotros. Con investigación y desarrollo, imaginamos este dúo, pero reemplazamos el tahini con pasta de maní. De hecho, el maní es un excelente ingrediente y se está considerando su cultivo en vuelos a largo plazo. »

Para preparar las ocho calabazas pasteurizadas destinadas a la ISS, Andros fabricó más de mil. “También notamos bien la combinación, porque la percepción del gusto se embota en el espacio”, continúa Pascal Schneider. Un cambio sin duda debido al efecto de la reducción de la gravedad sobre los fluidos corporales y que, como un fuerte resfriado, afecta a la capacidad del olfato y del gusto.

“Independizarse los vuelos tripulados a nivel europeo”

Por último, esta jornada fue una oportunidad para que la Cité de l’espace destacara la presencia de un prototipo del traje espacial intravehicular europeo EuroSuit, desarrollado por el Cnes con Spartan Space y Decathlon. “Este proyecto nació del deseo de obtener la independencia de los vuelos tripulados a nivel europeo. Queríamos trabajar con actores no espaciales y quedamos gratamente sorprendidos por la competencia técnica de Decathlon, su experiencia en diseño y materiales”, subraya Grégory Navarro, director de proyectos del Cnes. Diseñado para usarse lo más rápidamente posible, Sophie Adenot prueba un prototipo de este traje para “validar su diseño, ajuste, ergonomía…”, continúa el especialista. La próxima prueba está prevista para el jueves 11 de junio.

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