Gran discusión antes del Mundial de México: un grupo de aficionados insiste en conseguir asientos libres en el mítico Estadio Azteca. Gracias a un antiguo acuerdo, prevalecen.
A una semana del inicio del Mundial en Estados Unidos, Canadá y México, ni siquiera en los países anfitriones reina una verdadera euforia. Uno de los muchos puntos conflictivos que arruinan la espera son los horrendos precios de las entradas que cobra la FIFA para los partidos de la Copa Mundial.
Pero un grupo de aficionados mexicanos debería estar de buen humor de cara al partido inaugural del próximo jueves. 14.000 mexicanos podrán ver el partido entre México y Sudáfrica en vivo en el Estadio Azteca de la Ciudad de México sin tener que pagar nada. Sin embargo, esto fue precedido por una amarga disputa con la FIFA.
El trasfondo es un contrato que se remonta a la construcción del legendario estadio. El estadio fue construido para los Juegos Olímpicos de 1964. Pero durante la construcción el empresario se quedó sin dinero. Por eso buscaron aficionados al fútbol adinerados que apoyaran la construcción con grandes sumas de dinero y a cambio recibiran entrada gratuita durante 99 años.
Mundial de fútbol: el administrador del estadio debe pagar a la FIFA
La FIFA, sin embargo, afirma no saber nada sobre este contrato, lo que ha provocado una amarga disputa entre los abonados y la federación mundial de fútbol. Los aproximadamente 14.000 poseedores de palcos y asientos permanentes quisieron asistir gratuitamente a los cinco partidos del Mundial en el Estadio Azteca, incluido el partido inaugural. La FIFA ha tomado una postura. Según los abonados, el director del estadio no les informó del acuerdo.
Los titulares de tarjetas demandaron a su asociación AMTPP. La FIFA y el director del estadio prohibieron entonces que la gente llevara comida y bebida y, a cambio, ofrecieron paquetes de comida por valor de varios miles de dólares. También habían amenazado con prohibir los estadios si los abonos se vendían en el mercado secundario. Ambas medidas fracasaron en los tribunales.
El secretario general de la AMTPP, Roberto Ruano Ortega, incluso amenazó: “Si nos niegan el acceso, presentaremos una denuncia y pediremos autorización judicial para usar la fuerza. La situación podría agravarse”.
Ahora parece que eso no sucederá. El gestor del estadio cedió y aparentemente pagó a la FIFA el equivalente a más de 50 millones de euros para que los abonados pudieran ocupar sus asientos.
Fuentes: Agencia de noticias AMTPP, OEM, DPA
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