Donald Trump mantiene la presión sobre Groenlandia. “Actuaremos en Groenlandia, les guste o no. Si rechazan la amabilidad, recurriremos a la fuerza”, amenazó el viernes el presidente estadounidense ante la prensa.
“Yo también soy fanático de Dinamarca, debo confesarlo, y han sido muy amables conmigo”, dijo el presidente estadounidense a los periodistas en la Casa Blanca. “Pero ya sabes, el hecho de que desembarcaran allí con un barco hace 500 años no significa que sean los dueños del territorio”, añadió.
Un día antes, el vicepresidente estadounidense, JD Vance, había “aconsejado” el jueves a los líderes europeos que “tomen en serio al presidente de Estados Unidos” con respecto a Groenlandia. El presidente estadounidense insiste en que Estados Unidos tome el control de Groenlandia, territorio autónomo danés, para garantizar su seguridad frente a China y Rusia.
La hipótesis de una compra.
La Casa Blanca, aunque se niega a descartar la opción militar, indicó que Donald Trump está considerando “activamente” la compra de la inmensa isla ártica, sin especificar exactamente qué forma podría adoptar esta transacción.
El jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, se reunirá la próxima semana con funcionarios de Dinamarca, país del que Estados Unidos es aliado de la OTAN, para discutir la cuestión de Groenlandia. Se desconoce el lugar y el formato de esta reunión.
Groenlandia, gracias a su poder de supervisión, ha afirmado en repetidas ocasiones que no está en venta y que quiere decidir sola su futuro. Los líderes europeos han expresado preocupación y, en algunos casos, indignación ante estas demandas estadounidenses.