Convirtieron una grabación de vídeo en una paliza, patadas y puñetazos en vivo al YouTuber. Simone Ruzzinombre artístico “cicalone“, y agrediendo a dos guardias de seguridad privados que intervinieron para detenerlos. Unos meses más tarde, la policía estatal cerró el círculo con la detención de cuatro ciudadanos rumanos, considerados responsables del ataque ocurrido el pasado 12 de noviembre cerca de la estación de metro “Ottaviano”, de la línea A, en Roma. Una detención tuvo lugar en Finlandia el 29 de enero.

La medida cautelar, ordenada por la jueza de instrucción de Roma Rosalba Liso, acoge las acusaciones recogidas por los fiscales de la Fiscalía Capitolina – Departamento de Delincuencia Generalizada y Grave – al final de las investigaciones llevadas a cabo por la Policía del Estado y coordinadas por el fiscal adjunto Giovanni Conzo y la fiscal Eleonora Fini. Los costos sonTengo lesiones corporales agravadas y resistencia a funcionario público.

Según reconstruyeron los agentes de PolMetro, que intervinieron en el lugar tras el informe, los cuatro sospechosos, al darse cuenta de que estaban siendo filmados por las cámaras de uno de los colaboradores de Ruzzi, comenzaron a atacar al grupo y luego actuaron. Tres de los sospechosos fueron encontrados en Finlandia, donde ya estaban en prisión por otros delitos y ahora están a la espera de extradición. El cuarto, de veintisiete años, fue interceptado en Rumania gracias a la cooperación internacional: tras su llegada a Fiumicino, fue inmediatamente trasladado a prisión.

En el auto, el juez de instrucción subraya que las autoridades rumanas describen a las personas detenidas como “extremadamente peligroso“. Las cuatro personas, identificadas gracias a las cámaras de vigilancia, fueron reconocidas por la policía rumana “como pertenecientes a unaorganización criminal llamada “el clan Hitler” con sede en Buzao, Rumania, particularmente activo en la comisión de delitos contra la propiedad, principalmente en Inglaterra y Rumania.

Al analizar los videos de la estación de Ottaviano, las imágenes “nos permitieron observar durante varios minutos la presencia de todo el grupo dentro de la estación de Ottaviano, porque eran sujetos ya conocidos por la policía por actuar siempre con la misma modus operandi para la comisión de hurtos, método que la Policía Judicial describió de la siguiente manera, “según un patrón recurrente, algunos sujetos se movían de un lado a otro acercándose a parejas de turistas, otros permanecían en las inmediaciones fingiendo observar el entorno o simulando conversaciones telefónicas, mientras que otros sujetos realizaban funciones de señalización en caso de aproximación de las fuerzas policiales, como ocurrió cuando se observó la presencia de Cicalone con dos guardias de seguridad”.

En cuanto a la agresión, el juez de instrucción habla de una acción caracterizada por “Obstinación y violencia sin precedentes“, subrayando cómo los sospechosos golpeaban a las víctimas independientemente “del lugar, de la cualificación de los operadores, algunos de ellos actuando con la fuerza de intimidación derivada del grupo, golpeando a cualquiera que interviniera para frenar la ira agresiva, “apoyando” así mutuamente sus comportamientos violentos y opresivos”. Sobre la personalidad de los detenidos, el juez subraya que “los sospechosos fueron descritos plenamente por las agencias rumanas como parte de un clan organizado extremadamente peligroso, dedicado a la comisión de delitos contra la propiedad”.

Referencia

About The Author