El Estado alza la voz contra Atosca, concesionaria de la autopista A69. Los prefectos de Alto Garona y Tarn anunciaron el martes que habían constatado que la huella del lugar excedía la autorización medioambiental. “en algunos sectores, sin que sea posible en este momento sacar conclusiones sobre su alcance o impactos adicionales”.
Esta mañana, al visitar otra obra en construcción, la del desarrollo ferroviario LGV Burdeos-Toulouse, el prefecto de Alto Garona, Pierre-André Durand, explicó:
El prefecto lo añadió “Esta situación no es excepcional y es bastante común en proyectos muy grandes, que requieren impactos técnicos muy complejos”.