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Ocho manifestantes han sido asesinados desde el 1 de enero en Irán, mientras se multiplican las protestas contra el aumento de los precios y la inflación superior al 50%. Entre una represión sangrienta, el apoyo inesperado de Donald Trump y una creciente protesta política, el país vive desde hace décadas una movilización sin precedentes.
Este texto corresponde a parte de la transcripción del informe anterior. Haz clic en el vídeo para verlo completo.
Sus rostros se repiten en las redes sociales iraníes. Ocho hombres, de entre 15 y 37 años, han sido asesinados desde el 1 de enero, ocho manifestantes cayeron tras seis días de protesta contra el aumento de los precios. La represión apenas comienza.
En las imágenes tomadas en el oeste de Irán se pueden escuchar disparos. En el sur del país, otras imágenes muestran a un policía disparando contra un vehículo. Pero los iraníes, asfixiados por una inflación superior al 50% en un año, siguen reuniéndose en muchas ciudades. El 2 de enero, durante el funeral de los independentistas, la multitud atacó a la policía. La protesta económica vuelve a ser política.
Un residente de Teherán testifica: “La gente se ha vuelto más audaz porque no tiene miedo de nada. Dicen que no será peor que esto. Estas condiciones de vida son las peores que jamás hayamos conocido”.
Agotados, los iraníes descubren el inesperado apoyo de Donald Trump: “Si Irán dispara violentamente y mata a manifestantes pacíficos, Estados Unidos de América acudirá en su rescate”. declara el presidente estadounidense en sus redes sociales.
La República Islámica está bajo presión, especialmente porque pierde por primera vez el apoyo histórico de los comerciantes. Precisamente en el bazar de Teherán comenzó la revuelta el domingo 28 de diciembre. Didier Idjadi, sociólogo del CNAM y refugiado político iraní, explica: “Hay una convergencia de esta parte de la población con otras, los empleados, pero también los trabajadores, las mujeres, obviamente, y también los estudiantes. Las bases para una posible revolución se han ampliado”.
Por primera vez, en boca de cada vez más manifestantes, escuchamos hablar de una figura del antiguo régimen: el tío del hijo del ex Sha de Irán, Reza Pahlavi. Se presenta como una alternativa a los mulás que empujaron a su padre al exilio hace 47 años.