En Bray, un pueblo a una hora de Londres, Heston Blumenthal creó en 1995 un restaurante revolucionario que ofrecía a los clientes una experiencia “multisensorial”. Llamado The Fat Duck, este local, que aún cuenta con tres estrellas Michelin, combina la comida con las emociones y las percepciones, ofrece combinaciones sorprendentes y se divierte con procesos químicos, ilusiones ópticas, sonidos que escuchamos mientras degustamos determinados platos…
Su fundador, elegido mejor chef del mundo en 2005 por los “World’s 50 Best” y hoy al frente de cuatro restaurantes, en Bray, Londres y Dubai, es un monumento viviente de la gastronomía. Lo conocimos justo antes de Navidad en su encantador pub, The Hinds Head (prueba sus excepcionales patatas fritas), situado a pocos metros del Fat Duck.