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El cierre pospone la decisión sobre los derechos antidumping anunciados por la administración estadounidense sobre la pasta. Con la reapertura de las oficinas federales -tras 43 días de parálisis- habrá que añadir a la enorme cantidad de expedientes a tramitar la disposición del Departamento de Comercio de Estados Unidos, que sanciona a los productores italianos con un derecho aduanero del 91,74%. Lo que significa, con toda probabilidad, que la fecha anunciada de enero de 2026 a partir de la cual entrarían en vigor los nuevos aranceles (destinados a todos los exportadores del producto italiano) está destinada a posponerse.

Pero esto no tranquiliza a las empresas, algunas de las cuales – entrevistadas por Il Sole 24 Ore – anuncian que, una vez confirmada la situación actual (derecho antidumping del 91,7%, más derecho “ordinario” del 15%), seguirán controlando el mercado americano con una reducción de los residuos: lo que se traduciría en una reducción drástica de la oferta en las estanterías de los supermercados Stars and Stripes.

De hecho, el derecho antidumping sobre las importaciones de pasta procedentes de Italia se aplicaría sólo a la pasta seca (elaborada con sémola de trigo duro) en paquetes que pesen menos de 5,21 libras (aproximadamente 2,3 kilogramos), mientras que la pasta fresca, la pasta al huevo y los productos orgánicos quedarían excluidos.

“Es imposible mantener el mercado con derechos de aduana del 107%”, afirma Cosimo Rummo, presidente y director general de la fábrica de pasta del mismo nombre. “Esto significa que un paquete de pasta costaría más que una botella de vino”, añade. “En el peor de los casos, permaneceríamos en el mercado únicamente con productos ecológicos y sin gluten, que desde junio pasado ya están sujetos al “sólo” impuesto del 15%”.

“Nuestros distribuidores nos dijeron que con aranceles del 107% reducirían sus compras a la mitad”, afirma Claudio Costantini, director general del Pastificio Sgambaro. “Nos mantendremos al margen, nos dejaremos guiar por el mercado, pero está claro que esperamos un colapso de las ventas”.

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