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Tras la cautela de los últimos días puesta en blanco y negro por los ministros Antonio Tajani y Guido Crosetto, Giorgia Meloni abre la posibilidad de evaluar una presencia militar italiana en Groenlandia. Con muchos peros y mucha precaución. Pero, sobre todo, hay que subrayar que no debe haber ninguna “intención divisiva” hacia Estados Unidos y Donald Trump y que cada decisión debe decidirse en el marco de la OTAN.

“La cuestión del refuerzo de la seguridad y de la presencia de aliados en Groenlandia – afirmó Meloni en una rueda de prensa en la Embajada de Italia en Tokio, al final de su misión en Japón – es una cuestión seria, que sin embargo entra en el marco del diálogo en el seno de la Alianza Atlántica”. En resumen, Groenlandia “debe ser considerada un territorio bajo responsabilidad de la OTAN” y dado que “la cuestión planteada por los estadounidenses es grave”, es necesario “razonar” “dentro de la Alianza” sobre “cómo reforzar nuestra presencia”. En resumen, añade, “creo que este es el contexto para discutir este tema, también en lo que respecta a nuestra posible presencia”. Lo cual, por tanto, Meloni no excluye a priori.

El Primer Ministro, sin embargo, no duda en calificar la cuestión ártica de “estratégica”, “un ámbito que se vuelve cada vez más central con el derretimiento de los hielos”. En definitiva, añade, más allá de los “métodos asertivos” de Trump, “considero que una intervención terrestre, digamos militar, en Groenlandia es muy difícil”. Para Meloni, en efecto, “la cuestión es política y debe resolverse políticamente”.

En su último día en Japón y antes de partir hacia Seúl, donde cerrará su misión asiática, la Primera Ministra reitera “la sintonía inmediata que desarrolló con Sanae Takaichi”, su homóloga japonesa, dice haber “recibido elogios” por su “habilidad para utilizar los palillos” en la mesa y se define como una “experta” en K-pop gracias a su hija Ginevra, que la sigue esta semana fuera de Roma. Luego, todavía en la embajada, se reunió con los dirigentes de las principales empresas japonesas: 17 grupos económicos e industriales (entre ellos Mitsubishi, Toyota, Panasonic, Sony, Honda, Kawasaki y Takeda) que, en total, facturan más de mil millones de euros y operan a escala mundial.

En los quince minutos del cierre de esta edición, también toca hablar de la crisis en Oriente Medio. Y sobre Irán, el Primer Ministro adopta una posición muy cautelosa respecto a la hipótesis –también mencionada por la Casa Blanca– de una intervención estadounidense en Irán. Le preguntan si lo consideraría “legítimo” y la respuesta es distanciadora. “Creo – afirma Meloni – que debemos trabajar en una desescalada para intentar volver a negociaciones que puedan resolver, sobre todo, lo que concierne a la cuestión del expediente nuclear”. Y este tema fue también el tema de sus conversaciones con el sultán Haytham bin Tariq Al Sa’id durante su reciente escala en Omán, que, como Arabia Saudita y Qatar, se opone a la intervención estadounidense en Irán. “Claramente – añade el Primer Ministro – quiero reiterar mi solidaridad con el pueblo iraní y con el pueblo que se manifiesta legítimamente por sus derechos y por un futuro mejor.

No creo que manifestarse por tus derechos se pueda pagar con la vida, por eso obviamente condenamos la represión y los asesinatos llevados a cabo por el régimen iraní y pedimos a Teherán que garantice la seguridad de los ciudadanos que quieran manifestarse”.

Por último, mencionemos también la posible participación de Italia en el Consejo de Paz para la reconstrucción y gestión de la Franja de Gaza. Meloni parece cauteloso y guarda silencio.

“Hoy – dijo – el
composición del consejo ejecutivo, veremos cómo se estructurará el consejo político. Hemos dado nuestra disponibilidad.” No hay escapatoria porque la decisión depende de Trump, pero parece obvio que Meloni será parte de ella.

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