“Ese era el gran blanco. Y también el gran barro. Nieve, viento, lluvia, hielo, barro, durante cuatro días tuvimos que afrontar condiciones un tanto apocalípticas. » Así resume Sébastien Raichon las extenuantes 95 horas, 43 minutos y 52 segundos de esfuerzo que acaba de realizar en el Pennine Way, un camino que remonta el Reino Unido a través de sus paisajes más salvajes y espectaculares. La Winter Spine Race, que se celebra en el corazón del invierno y de Gran Bretaña, tiene fama de ser la ultra-trail “el más brutal” del país y uno de los más exigentes del planeta. En su primera participación, el francés de 53 años ganó la edición 2026 de este “infierno blanco” el jueves 15 de enero escalando la columna vertebral de Inglaterra durante más de 430 kilómetros y 10.700 metros de desnivel positivo, que los favoritos abandonaron uno tras otro debido a las condiciones climáticas extremas.
“Es una carrera atípica, autosuficiente, sin un recorrido marcado, donde tienes que gestionarlo todo tú mismo. Tienes que planificarlo todo: dormir (hay cinco bases de vida en el camino)alimentación, ritmo y capacidad para afrontar todas las condiciones climáticas »describe Sébastien Raichon, flanqueado por el mundo Al día siguiente de su espléndida victoria, líder durante mucho tiempo, el español Eugeni Roselló se rindió a 25 kilómetros de la meta. Especialista en pruebas de ultrarresistencia, el francés afrontó con ilusión la Spine Race, que abrió un nuevo campo de juego para este alpinista acostumbrado a correr con pendientes pronunciadas.
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