China ya no se limita a las obras de construcción y las inversiones en África. Ahora también quiere establecerse en el ámbito cultural. Diálogo de civilizaciones, formación de élites africanas, asociaciones audiovisuales, becas y festivales: Pekín refuerza su poder blando en el continente. Una estrategia de seducción que también plantea cuestiones de soberanía, modelos políticos e influencia.
Referencia