RYBU5SZGCFD4NFFPZQCPOEV5CM.jpg

Sin embargo, nunca, desde la final perdida en 2004 contra Túnez, Marruecos había estado tan cerca de cerrar una herida abierta desde 1976, fecha de su única coronación en la Copa Africana de Naciones. Medio siglo de expectativas, frustraciones y promesas incumplidas que, en vísperas de esta apetitosa final contra Senegal, mantuvieron al país con la respiración hasta el domingo por la noche (día 20). La corona está ahí, ciertamente, visible, al alcance de la mano como no lo había estado en siglos. Pero el último escalón no es nada difícil de subir.

Referencia

About The Author