Al otro lado del teléfono Iliman Ndiaye transmite la imagen de un niño tranquilo y sereno. Mientras se prepara para vivir este domingo el mejor momento de su carrera, el delantero senegalés de 25 años muestra su habitual relajación. Después del almuerzo y antes de dormir la siesta de este sábado, el jugador del Everton se tomó un tiempo para hablar de la final de la CAN contra Marruecos, este domingo (20.00 horas).
El internacional, que milita en el OM, sueña con este partido desde pequeño y espera recuperar el trofeo en el Dakar, cuatro años después de la anterior victoria de los Teranga Lions. Con autenticidad, Iliman Ndiaye también habló de su apego a un país cuyos colores siempre quiso defender.