Un primer gesto francés tras las amenazas de Donald Trump. Emmanuel Macron, que estará “en contacto con sus homólogos europeos durante todo el día”, pedirá “la activación del instrumento anticoerción de la UE” si se cumplen las amenazas de recargos aduaneros esgrimidas por Donald Trump, indicó el domingo su entorno.
Este instrumento, cuya aplicación requiere una mayoría cualificada de los países de la UE, permite, entre otras cosas, congelar el acceso a los mercados públicos europeos o bloquear determinadas inversiones.
Además, las amenazas comerciales estadounidenses “plantean la cuestión de la validez del acuerdo” sobre los aranceles UE-EE.UU. del verano pasado, añadió el presidente francés.
El IAC, un “disuasivo”
El “instrumento anticoerción”, texto adoptado en 2023, es el medio de respuesta más agresivo de la UE y le permite luchar contra medidas comerciales de un tercer país que tendrían como objetivo influir en las decisiones europeas. En resumen, la situación en la que se encuentra hoy la UE frente a Estados Unidos.
“Está concebido como un medio de disuasión”, explicó Elvire Fabry, investigadora principal del Instituto Jacques Delors, en una nota dedicada al “arsenal de defensa comercial de la UE contra Donald Trump”, publicada en febrero de 2025.
Sin embargo, “dadas las evidentes medidas económicas coercitivas, también podría resultar una herramienta eficaz de represalia”, continúa. Un arma pesada, particularmente peligrosa. “Es la bazuca legislativa de la UE”, resumió recientemente en una revista semanal. Abre una serie de posibilidades que van desde derechos de aduana adicionales sobre las mercancías, hasta el establecimiento de restricciones al acceso al mercado de servicios, que Estados Unidos exporta en gran medida a Europa, o incluso la suspensión de los derechos de propiedad intelectual.