Roma, 18 de enero (Adnkronos) – “Giorgia Meloni aplica un doble rasero con respecto a Groenlandia: no condena la amenaza de anexión, incluso cuando se menciona el uso de la fuerza militar, y no exige la retirada de los aranceles aduaneros”. Así lo afirma Angelo Bonelli, diputado de la Alianza de los Verdes y de Izquierdas y coportavoz de una Europa verde.
“Es una elección política clara: encubrir a Trump y aceptar una lógica de chantaje hacia Europa. Para Meloni, Italia es el estado número 51 de los Estados Unidos. Ante un chantaje comercial y una presión geopolítica sin precedentes, el gobierno italiano elige la línea de la ambigüedad. Otro aspecto desconcertante, y siempre lo repetiré, es que para Meloni el Ártico no es estratégico para la crisis climática, para el derretimiento de los hielos, para el equilibrio del planeta. Es estratégico para el petróleo, el gas y los bienes raros. Es la misma visión depredadora de Trump: transformar el colapso climático en una nueva oportunidad para obtener ganancias y dominación geopolítica.
“El Ártico no se trata como un ecosistema vital que hay que proteger, sino como una mina que compartir y una zona que hay que militarizar. No es una cuestión de desescalada: es complicidad. Es la alineación de Italia con una estrategia que no mira al futuro del planeta, sino sólo a los intereses fósiles y militares”.