Las intenciones de Donald Trump aún no están claras. Sin embargo, la administración estadounidense envió a unos sesenta países un proyecto de carta del Consejo de Paz para Gaza, que prevé una contribución de mil millones de dólares para los Estados que deseen obtener un asiento permanente en esta institución, según un documento visto por Reuters y el New York Times.
“Cada Estado miembro ejercerá un mandato de una duración máxima de tres años a partir de la entrada en vigor de esta Carta, renovable por el Presidente”, se lee en el documento, revelado por primera vez por Bloomberg. Pero este límite de por vida no se aplica si los estados “pagan más de 1.000.000.000 de dólares en efectivo al Consejo de Paz”.
La Casa Blanca había precisado que, como parte del plan apoyado por Washington para poner fin a la guerra en Gaza, se formaría un Consejo de Paz presidido por Donald Trump. Prometió así, con el énfasis habitual, el “mayor y más prestigioso consejo jamás reunido” para la reconstrucción de la Franja de Gaza, devastada por dos años de guerra.
Según el proyecto consultado por los medios estadounidenses, el presidente Donald Trump sería el primer presidente del Consejo de Paz y decidiría quiénes serían invitados a convertirse en miembros. El Consejo se reuniría al menos una vez al año para votar y las decisiones se tomarían por mayoría de votos, con un voto de cada estado miembro presente.
De Brasil a Rumania
Varios líderes extranjeros o sus asesores dijeron que habían recibido una invitación para formar parte del Consejo de Paz, sin necesariamente decir si tenían intención de aceptarla o no. En este punto fueron invitados los jefes de Estado de los siguientes países: Albania, Argentina, Brasil, Canadá, Chipre, Egipto, Turquía, Jordania, Italia, Hungría, Paraguay y Rumania.
“Canadá no pagará para que el presidente estadounidense consiga un asiento en el Consejo de Paz de Gaza”, reaccionó el domingo el primer ministro Mark Carney, según Radio Canadá. Sin embargo, la víspera, un alto asesor del jefe de Gobierno dijo a la AFP que tenía toda la intención de aceptar la invitación de Donald Trump para sentarse.
Los medios estadounidenses que revelaron este proyecto de carta también están preocupados porque no se menciona a Gaza. Según la carta, la misión del Consejo es “garantizar una paz duradera en las zonas afectadas o amenazadas por un conflicto”, lo que sugiere un papel mucho más ambicioso que el descrito originalmente por Donald Trump.
Además del Consejo de Paz de Gaza, se crearon dos órganos tras tres meses de un frágil alto el fuego logrado el 10 de octubre bajo presión de Washington. Se trata de un comité tecnocrático palestino destinado a administrar provisionalmente la Franja de Gaza y un “consejo ejecutivo” que parece destinado a desempeñar un papel más consultivo.