Como en los dos derbis contra el PSG, Stéphane Gilli, entrenador del Paris FC, había sustituido su habitual 4-3-3 por un 5-4-1 con tres centrales. Si Hamari Traoré y Jean-Philippe Krasso, que regresaban de la CAN, eran titulares, Jonathan Ikoné, que se lesionó los aductores durante el último entrenamiento, tuvo que rendirse.