La pareja francesa propietaria del Constellation, el bar de la estación de esquí suiza de Crans-Montana, cuyo incendio mató a 40 personas la víspera de Año Nuevo, “se siente responsable”, dijeron sus abogados a la televisión ginebrina Léman Bleu.
Esta tragedia se saldó con 40 muertos, en su mayoría adolescentes y adultos jóvenes, y 116 heridos. Entre las víctimas se encuentran extranjeros, incluidos franceses e italianos.
La pareja francesa es sospechosa de “homicidio, lesiones corporales negligentes e incendio provocado negligente”. “Se sienten responsables”, afirmaron sus abogados, Patrick Michod y Yaël Hayat, durante esta entrevista difundida el domingo por la noche.
¿Qué responsabilidad penal para la pareja?
“Ahora la gran pregunta que surge en este caso es la cuestión de la responsabilidad penal, que no es lo mismo que un sentimiento”, subrayó, sin embargo, Patrick Michod, argumentando que la investigación debía determinar si “hubo violaciones y ante quiénes son responsables”.
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El municipio de Crans-Montana admitió que no había realizado ninguna inspección de seguridad y contra incendios en el bar desde 2019.
Jacques Moretti estuvo en prisión preventiva durante tres meses, pero podría ser puesto en libertad previo pago de una fianza de 200.000 francos suizos (unos 215.000 euros). Un tribunal tendrá que decidir sobre esto en una fecha desconocida. Su esposa, Jessica Moretti, sigue en libertad pero sometida a medidas restrictivas.
El señor Yaël Hayat denunció la “actitud vengativa” hacia la pareja y la “presión” sobre la Fiscalía por parte de “autoridades extranjeras”.
Preguntas sobre la seguridad del local.
La tragedia fue provocada, según los investigadores, por las chispas de las velas “fuente” que entraron en contacto con la espuma fonoabsorbente colocada en el techo del sótano de la fábrica. Las preguntas se refieren a las características de esta espuma, pero también a la presencia y accesibilidad de los extintores, así como al cumplimiento de las vías de evacuación, en particular la de emergencia.
“La salida de emergencia no se puede bloquear. (…) Esta puerta no se puede cerrar desde dentro. Debe abrirse sistemáticamente y así se hizo”, aseguró en la misma entrevista otro abogado de la pareja, Io Nicola Meier.
Jessica Moretti explicó a los investigadores pocas horas después de la tragedia que el bar contaba con 14 cámaras de vigilancia, la mayoría en el sótano.