La sobretasa sobre los beneficios de las grandes empresas, uno de los puntos clave del debate presupuestario, dará sus frutos “Alrededor de 8 mil millones (en euros) » en la versión final del presupuesto de 2026 que el gobierno se dispone a proponer, anunció la portavoz del gobierno, Maud Bregeon, en Franceinfo, el domingo 18 de enero por la tarde.
Este sistema, que en la versión inicial del presupuesto público debería haber aportado 4.000 millones de euros, al final rendirá tanto como en 2025 y tendrá “la misma escala”confirmó el portavoz, asegurando no obstante que las medianas empresas (ETI) estarán exentas. El gobierno cumple así con una de las principales exigencias del Partido Socialista, que prevé no censurar al gobierno en los próximos días.
“Este esfuerzo requerido a las grandes empresas tiene un significado y un alcance nacional muy claro: ayudará directamente a financiar la aceleración de nuestra trayectoria de defensa”invoca el primer ministro Sébastien Lecornu en una carta dirigida a los empresarios el domingo por la tarde. Jefe de Gobierno asegura que empresarios lo están haciendo “Todo su aporte al esfuerzo del país en un contexto estratégico desafiante” y saludar a “expresión concreta de su patriotismo”.
El lunes se celebrará un consejo de ministros que permitirá a Sébastien Lecornu elegir el instrumento constitucional que utilizará para completar el presupuesto, afirmó también Maud Bregeon. Entre el artículo 49.3 y el decreto presupuestario, “Nada está excluido y sucederá mañana (Lunes) »prometió el portavoz del gobierno. “Será en ese momento (durante el consejo de ministros) que tendremos la oportunidad de anunciar” la herramienta elegida, dijo.
El gobierno renuncia a la reducción del CVAE
Además, el Primer Ministro anunció en su carta a los empresarios que tendría que renunciar a reducir la contribución al valor añadido empresarial (CVAE), un impuesto a la producción criticado por los empresarios. “Por tanto, se renunció a cualquier ahorro en la reducción de aranceles, en detrimento, lamentablemente, de la reducción del CVAE que figuraba en el texto inicial”escribió en su carta, mientras que la propuesta de presupuesto inicial combinaba los dos.
El proyecto presupuestario inicial preveía no sólo reducir este impuesto a la producción, sino eliminarlo definitivamente en 2028, dos años antes del plazo previsto anteriormente, con un coste de 1.300 millones de euros. Esto correspondía a una fuerte expectativa de los empresarios. “Sin embargo, sigo convencido de que mañana tendremos que continuar con el descenso del CVAE que ha comenzado en los últimos años”Sin embargo, el jefe de Gobierno lo precisa en su carta.