Nada parece convencerlo de dejarlo ir. Ni la inminente subasta de los lotes de copropiedad confiscados por los tribunales ni el proyecto de renovación de Damiers, precisamente donde florecieron sus inmensas torres gemelas, de 320 metros de altura, las más altas de Francia. Sobre el papel deberían albergar apartamentos, un hotel de lujo, oficinas exclusivas y, por supuesto, boutiques de lujo.
Aunque ya nadie cree en La Défense, Emin Iskenderov mantiene su fe. El director del grupo ruso Hermitage evidentemente no abandonó su extraordinario proyecto del Hermitage Plaza, que estaría cerca de la Torre Eiffel (330 m). Un proyecto estimado en 3 mil millones de euros.