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Benjamin Lambert, mecánico de 34 años, suele preferir la “discreción”. Fracaso: le han llegado una montaña de mensajes y homenajes desde el jueves pasado y desde el rescate de un pensionista en Matha (Charente-Maritime), cerca de Saint-Jean-d’Angély.

Al caer al río Antenne mientras intentaba recoger ramas, este habitante de la ciudad pudo contar con el oído atento del mecánico. “Estaba trabajando cuando oí gritos, el río pasaba al pie del garaje. Vi pasar a una mujer de espaldas, arrastrada por la corriente”, testifica Benjamin Lambert.

“Había mucha corriente”

Sin pensarlo dos veces, el treintañero echó a correr río abajo para encontrar el acceso directo a la Antena. “Llamé a la puerta de una casa que daba al río. Una mujer embarazada abrió la puerta y llamó a los bomberos”, cuenta el héroe que se arrojó al agua.

“Traté de agarrar al pensionista. Estaba en el agua hasta la cintura pero había mucha corriente, estaba resbaladizo”. Imposible de atrapar, el pensionado acabará enredado en las “zarzas” cerca de la orilla opuesta. Una joven, presente en la casa de la embarazada, llevó una cuerda al mecánico.

“En hipotermia severa”

Juntos, este dúo improvisado logró salvar al pensionista “en una hipotermia severa”, dirían más tarde los bomberos. “Sin la cuerda y la ayuda de esta joven, habría tenido dificultades”, dice hoy Benjamin Lambert despidiéndose de su ayudante anónimo.

Rápidamente rescatado por los bomberos, el pensionista escapó con bastante susto. Benjamin Lambert la encontró al día siguiente, en Matha, después de salir del hospital: “¡Está bien! » El treintañero puede felicitarse por su capacidad de respuesta. “Pensé por un momento en saber a qué puerta llamar, para acceder a la antena”, confiesa. Por suerte, no estaba jugueteando con un motor en marcha cuando pasó la pensionista: “De lo contrario, no la habría oído…”

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