Se ha cruzado el Rubicón. El martes 20 de enero por la tarde, Sébastien Lecornu activó oficialmente el artículo 49.3 de la Constitución sobre el componente “ingresos” de la ley de finanzas (PLF) para 2026. Sin embargo, el inquilino de Matignon había excluido esta palanca el pasado mes de octubre. Justifica este cambio de opinión con la incapacidad del Parlamento para afrontar sus responsabilidades “acciones” de algunos grupos, el jefe de gobierno lanza una secuencia de alto riesgo de tres semanas, marcada por un triple uso de la fuerza constitucional.
Este fin de semana las primeras mociones de censura
La respuesta no se hizo esperar en el Palacio Borbón. Tras el anuncio del Primer Ministro, La Francia insumisa (LFI) y la Agrupación Nacional (RN) presentaron cada uno una moción de censura. Estos textos pretenden sancionar un presupuesto que Marine Le Pen ya define como irresponsable, acusando al gobierno de tenerlo “compré la PS”. El examen y votación de estas primeras mociones está previsto para el viernes 23 de enero.
Sin embargo, el gobierno parece tener una red de seguridad. El Partido Socialista, a través de sus dirigentes, ha confirmado que no estará asociado a la censura. Los beneficios obtenidos sobre el poder adquisitivo, en particular el aumento de la prima de actividad y la generalización de las comidas de un euro para los estudiantes, convencieron al grupo socialista de que 49,3 era el “soluciones menos malas”. Sin la contribución de los votos del PS, la aprobación de las mociones de censura sigue siendo muy improbable, lo que ofrece a Sébastien Lecornu la supervivencia necesaria para el resto de las operaciones.
El segundo paso fuerte sobre el gasto se espera para el viernes
El programa no deja lugar a la falta de aliento. A partir de este viernes 23 de enero, una vez superada la primera trampa de las mociones de censura, el Primer Ministro deberá volver a subir al podio para activar un segundo 49,3. Esta vez el compromiso de responsabilidad será del partido “gastos” del presupuesto de 2026. Este paso debe garantizar la financiación de las prioridades del gobierno, entre las que destacan el presupuesto del ejército y las medidas de apoyo al mundo agrícola.
Este segundo acto desencadenará automáticamente una nueva ola de mociones de censura. Según el calendario provisional, serán examinados y sometidos a votación en la Asamblea Nacional a principios de la semana siguiente, alrededor del martes 27 de enero. Si la configuración política se mantiene estable y se mantiene el pacto de no censura con los socialistas, el texto podrá continuar su trayectoria hacia el Senado.
La lanzadera senatorial y el regreso definitivo a la Asamblea
Una vez que los dos componentes hayan sido validados con el uso del 49.3, la ley de finanzas, ya completada, pasará rápidamente al Senado. Esta fase, prevista para finales de enero o principios de febrero, debería permitir una nueva lectura del texto. El desafío es estabilizar el texto del presupuesto antes de su regreso decisivo a los diputados.
El texto volverá al hemiciclo de la Asamblea Nacional a principios de febrero para el acto final. Será en este momento cuando la Conferencia de Presidentes fijará la fecha del tercer y último 49.3. Por tanto, Sébastien Lecornu responsabilizará a su gobierno de toda la ley de finanzas de 2026. Como ocurre con las fases anteriores, este procedimiento también abrirá un plazo definitivo para la presentación de mociones de censura, que deberán ser examinadas en los próximos días.
Alrededor de mediados de febrero para su promulgación.
Si ninguna de estas tres oleadas de protestas conduce a la caída del gobierno -hipótesis que se basa enteramente en el mantenimiento de la abstención socialista-, la ley financiera para 2026 se considerará definitivamente adoptada. El ejecutivo ahora apunta a su promulgación oficial hacia mediados de febrero.
Este resultado pondría fin a un período de más de cuatro meses de intensa competencia parlamentaria y estancamiento institucional. Para Sébastien Lecornu, si la adopción del presupuesto de seguridad social por la vía tradicional se presenta como una “semi-exitoso”El uso repetido del 49,3 para el presupuesto estatal sigue siendo percibido como una retirada formal, lo que pone de manifiesto la dificultad del poder para alcanzar mayorías de planificación sin el instrumento constitucional.
El calendario presupuestario: una trayectoria de alto voltaje
Martes 20 de enero: Compromiso de responsabilidad del 49.3 en el aspecto “ingresos”. Presentación inmediata de las mociones de censura de la LFI y la RN.
Viernes 23 de enero: Debates y votaciones en la Asamblea Nacional sobre mociones de censura en el aspecto fiscal.
Viernes 23 de enero (después de las votaciones): Segundo compromiso de responsabilidad a través del 49.3, esta vez en el lado de los “gastos” del presupuesto.
Martes 27 de enero (estimado): Examen y votación de nuevas mociones de censura presentadas contra la sección de gastos.
Finales de enero/principios de febrero: Transmisión expresa del texto (ingresos y gastos) al Senado para lectura intermedia.
Principios de febrero: Devolución del proyecto de ley de finanzas a la Asamblea Nacional tras su aprobación en el Senado.
Principios de febrero: Tercer y último uso del 49.3 por parte de Sébastien Lecornu en todo el texto finalizado.
Mediados de febrero: Promulgación de la ley de finanzas para 2026, siempre que no se haya adoptado ninguna moción de censura en las tres fases.