
COPENHAGUE (DINAMARCA) (ITALPRESS) – Una oportunidad perdida que corre el riesgo de resultar costosa. El Nápoles, en situación de emergencia, no logró vencer a un equipo de Copenhague que se quedó en 10 en el minuto 35. En el Parken Stadium, un partido termina 1-1 que complica considerablemente el camino en la Liga de Campeones para los hombres de Antonio Conte, que suben a 8 puntos en la clasificación con sólo un punto por delante de la zona de eliminación, a la espera de los partidos de mañana y de la última ronda del próximo miércoles contra el Chelsea en el ‘Maradonà. El gol de McTominay no fue suficiente para un Napoli que se presentó en Dinamarca con vendas y brazaletes rediseñados: Spinazzola se movió hacia la derecha para darle paso a Gutiérrez en la pista contraria. Pero la verdadera novedad está en ataque, donde Conte confirma desde el primer minuto a Antonio Vergara, debutando como titular en la Liga de Campeones. La primera oportunidad de gol cayó justo en los pies del canterano napolitano: una finta certera para liberar el disparo y un disparo raso desde la frontal que rozó el palo. Durante la previa al partido, Conte fue categórico: “Vergara juega porque merece más que los demás, un jugador puede tener 18 o 35, no importa”.
Los hechos dan la razón al técnico azulgrana porque la ingenuidad que cambia el partido la comete el jugador más experimentado sobre el campo. En el minuto 35, Delaney llega tarde con una pierna alta sobre Lobotka, el árbitro bosnio Peljto primero saca la tarjeta amarilla, luego cambia de opinión en el VAR y expulsa al veterano de 34 años de la selección danesa. El Nápoles necesitó sólo tres minutos para explotar su superioridad numérica. En el desarrollo de un córner de Elmas, McTominay es más grande que nadie, anotando su noveno gol de la temporada. Pero incluso con diez hombres, Copenhague puede ser peligroso. En el minuto 61, tras un córner y un desvío de Hatzidiakos, Madsen tuvo el balón para poner el 1-1, pero su disparo desde pocos pasos fue flojo y acabó en los brazos de Milinkovic-Savic. Es una alarma que pasa desapercibida en el área napolitana y sirve como antesala del empate. En el minuto 69, Buongiorno provoca un penalti por una falta cometida sobre Elyounoussi: desde los once metros aparece Jordan Larsson, hijo de Henrik, que es hipnotizado por el especialista Milinkovic pero falla en el rebote. Conte juega primero la carta de Ambrosino y luego trae a Lucca, a punto de despedirse. El exjugador del Udinese cabeceó en el minuto 84 gracias a un disparo seguro de Olivera, pero la respuesta de Kotarski fue excelente y le negó al Napoli otra ventaja. Luego fue el propio Lucca el que desperdició el balón de la victoria en el minuto 90 tras un vaivén en el área. El Nápoles llega al gran partido del campeonato contra la Juventus del domingo con más dudas que certezas. Y con una Champions que corre el riesgo de escabullirse.
– Agencia de fotografía Ipa –
(ITALPRENSA).