El Parlamento Europeo ha remitido el acuerdo comercial entre la UE y el bloque Mercosur al Tribunal de Justicia de la UE para su verificar el cumplimiento de los tratados. La moción, presentada por el grupo de Izquierda y otros eurodiputados, fue aprobada por 334 sí, 324 no y 11 abstenciones. Por tanto, el voto de ratificación de la Cámara Europea es bloqueado a la espera del dictamen del Tribunalcon sede en Luxemburgo, aunque la Comisión Europea ha confirmado que todavía puede poner en vigor el acuerdo comercial, aunque sea temporalmente.
Sin embargo, una segunda resolución, presentada por el grupo Patriotas, que también pedía una evaluación jurídica, fue rechazada por 225 votos a favor, 402 en contra y 13 abstenciones. Tras el voto positivo, tanto el fundamento jurídico del acuerdo de asociación UE-Mercosur (Empa) como el del acuerdo comercial interino (ITA) serán ahora examinados por el Tribunal de Justicia, explica la Cámara Europea en un comunicado de prensa. A la espera del dictamen del Tribunal, el Parlamento Europeo “podrá continuar examinando los textos, pero tendrá que esperar a su publicación antes de poder aprobar o rechazar el ATI”. Este último acuerdo, que es competencia exclusiva de la UE, “de hecho sólo está sujeto a ratificación a nivel de la Unión” y requerirá tanto la aprobación del Parlamento Europeo como la aprobación formal final del Consejo, tras lo cual podrá entrar en vigor y dejará de aplicarse una vez que el Empa entre en vigor.
La Comisión lamenta la remisión al Tribunal: “Cuestiones ya resueltas”
La Comisión Europea “lamenta” la votación por la que el Parlamento pidió dirigirse al Tribunal de Justicia de la UE para obtener un dictamen sobre el acuerdo firmado entre la UE y Mercosur, considerando que las preguntas formuladas no están “justificadas”. “Ya hemos discutido en profundidad estas cuestiones con el Parlamento Europeo”, subrayó el portavoz del ejecutivo europeo, Olof Gill, durante la sesión informativa en Bruselas. “Éstas no son cuestiones nuevas: ya se han abordado en acuerdos comerciales anteriores, en particular el firmado con Chile”, explica Gill.
Ahora, según lo que aprendamos en Bruselas, la pelota pasará al Consejo Europeo extraordinario de mañana, donde los líderes tendrán que decidir si aún es necesario proceder con la aplicación del acuerdo con carácter provisional. Se trata de una decisión política y, antes de proceder, el ejecutivo europeo pretende ver cuál es la orientación de los jefes de Estado y de Gobierno.