En Italia, “las necesidades en caso de enfermedades graves están totalmente cubiertas, tenemos una cobertura completa y también garantizamos a los pacientes medicamentos muy caros que no están garantizados en otros países. Pero también se debe garantizar el universalismo, todos los ciudadanos enfermos deben ser tratados de la misma manera. Lamentablemente, no es así”. Así lo presentó Francesco De Lorenzo, presidente de la Federación Italiana de Asociaciones Voluntarias de Oncología (Favo) y Ministro de Sanidad de 1989 a 1993, con motivo de la presentación del XXI Informe Sanità de Crea, el Centro de Investigación Económica Aplicada a la Salud, antiguo consorcio promovido por la Universidad de Roma Tor Vergata y Fimmg, en la sede del Cnel en Roma.
“Entre las necesidades insatisfechas – explica De Lorenzo – está la de tener un diagnóstico precoz, de ser ingresado precozmente en los hospitales. No se presta suficiente atención al aspecto social que está fuertemente vinculado al recorrido del paciente en el área terapéutica”. En particular, “falta apoyo a las personas que ya no tienen cura y que tienen que recurrir a métodos paliativos, no hay plazas suficientes en los establecimientos, la atención domiciliaria no es adecuada y conduce al empobrecimiento del paciente debido a los elevados costes”.
De Lorenzo indica una solución: “El Gobierno ha presentado una iniciativa legislativa que tiene en cuenta una mejor integración hospital-territorio y que redefine aspectos de la asistencia también a nivel social. Como asociación de pacientes, tenemos la oportunidad de hacer oír nuestra voz en los procesos de toma de decisiones del Servicio Nacional de Salud y lo haremos estando siempre al lado de los pacientes”.