El anuncio de Donald Trump de un proyecto de acuerdo sobre la cuestión de Groenlandia fue recibido con escepticismo en la isla autónoma danesa tan codiciada por el presidente estadounidense. Varios groenlandeses entrevistados en Nuuk, la capital del territorio, expresaron dudas al conocer la noticia o se negaron a creerla.
“Simplemente mentira. Miente”, reaccionó Mickel Nielsen, entrenador de 47 años. “No creo nada de lo que dice y creo que no soy el único”, añadió. Desde la estación de esquí suiza de Davos, sede del Foro Económico Mundial, Donald Trump declaró, sin más detalles, que había trazado el marco para un futuro acuerdo sobre Groenlandia, durante una reunión con el jefe de la OTAN, Mark Rutte.
“Puede decir una cosa y dos minutos después dice lo contrario”
Mark Rutte mantuvo una “discusión muy productiva” con el presidente estadounidense, afirmó un portavoz del jefe de la Alianza Atlántica. “¿Trump? No lo creo”, comentó Anak, una cuidadora de 64 años.
“Groenlandia es la tierra de los groenlandeses. No podemos disponer de ella así, bajo ninguna circunstancia. Al menos no para Trump”, añadió. Lo mismo siente Miki, quien acepta testificar bajo este nombre falso.
“Puede decir una cosa y dos minutos después dice lo contrario. Es difícil de creer”, explica el hombre de 31 años. Según la última encuesta publicada en enero de 2025, el 85% de los groenlandeses están en contra de unirse a Estados Unidos. Sólo el 6% está a favor.