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Roma, 22 de enero (Adnkronos) – “La llegada de las tecnologías digitales avanzadas y de la inteligencia artificial está cambiando no sólo los métodos de realización de las auditorías, sino también las habilidades necesarias y la organización del trabajo de los auditores”. Este es uno de los mensajes más relevantes que se desprende del nuevo monográfico “Los impactos de la evolución tecnológica en las actividades de auditoría” presentado por Assirevi, la Asociación Italiana de Empresas de Auditoría, durante un evento organizado en Milán.

El documento destaca cómo las firmas de auditoría están remodelando la composición de sus equipos, introduciendo nuevos profesionales con habilidades digitales, de programación y análisis de datos. Se está produciendo una transformación en la actividad del auditor, que debe comprender el funcionamiento de los sistemas tecnológicos utilizados por las empresas, evaluar la fiabilidad y la gestión de los datos, interactuar con las estructuras informáticas e interpretar resultados cada vez más complejos, incluidos los producidos por aplicaciones de inteligencia artificial. Una necesidad que ha llevado a la creación de centros de excelencia tecnológica dentro de las empresas auditoras para dar soporte a los equipos de auditoría, formados por profesionales especializados en la extracción y análisis de datos.

El documento destaca cómo este desarrollo requiere enormes inversiones no sólo en herramientas digitales, sino sobre todo en capital humano. En este último aspecto, las firmas de auditoría están actuando en dos líneas paralelas: por un lado la contratación de nuevos perfiles con habilidades STEM, por otro, un fuerte refuerzo de los programas de formación continua, con foco en el análisis de datos, la automatización y la inteligencia artificial.

Las inversiones se guían por la conciencia de que las nuevas tecnologías representan una palanca estratégica también en lo que respecta a la calidad de la auditoría. En efecto, del artículo de Assirevi se desprende que su utilización permite estudiar una mayor cantidad de datos (incluidos datos no estructurados como contratos, correos electrónicos y otros documentos), identificar más rápidamente anomalías y riesgos y seleccionar más eficazmente las operaciones que serán sometidas a un análisis en profundidad, reforzando así la base del juicio profesional que el auditor está llamado a expresar. La inteligencia artificial también se está consolidando gradualmente entre las tecnologías emergentes. Las aplicaciones más frecuentes hoy en día son los sistemas de procesamiento del lenguaje natural (NLP), capaces de analizar documentos textuales como contratos, actas y comunicaciones corporativas, y algoritmos de aprendizaje automático, capaces de identificar patrones anómalos o señales de riesgo dentro de conjuntos de datos complejos. Estas herramientas pueden ayudar al auditor a identificar áreas críticas, evaluar la coherencia de la información financiera y emitir juicios más informados.

Los impactos de la inteligencia artificial en el contexto de la auditoría no se limitan a su uso para respaldar las actividades de auditoría, sino que también se extienden a la necesidad del auditor de evaluar cómo las empresas adoptan y gobiernan estas aplicaciones en sus procesos. El documento predice que un número cada vez mayor de organizaciones podrían en el futuro utilizar herramientas GenAI en procesos de administración, finanzas y control, así como en la preparación de informes financieros. Por lo tanto, será cada vez más importante que el auditor conozca el funcionamiento y los impactos de estas herramientas para poder llevar a cabo actividades de auditoría adecuadas. Otra área de interés es la calidad de los datos utilizados para entrenar modelos de IA. La procedencia, integridad y precisión de estos datos pueden influir significativamente en la confiabilidad de los resultados generados, introduciendo riesgos de sesgo, errores sistemáticos y posibles violaciones regulatorias. Por lo tanto, el auditor también deberá evaluar cuidadosamente la gobernanza de los datos y los modelos de IA adoptados por las organizaciones auditadas.

“En esta evolución de nuestra actividad, las nuevas tecnologías refuerzan la centralidad del papel y del juicio profesional del auditor”, subraya el presidente de Assirevi, Gianmario Crescentino. “Para explotar su potencial, es necesario profundizar un camino de discusión constructiva con los organismos de normalización, las autoridades y todos los actores involucrados para garantizar un marco legislativo, regulatorio y técnico-profesional consistente con los cambios tecnológicos y permitir que las firmas de auditoría operen en un contexto que favorezca la innovación sin comprometer la integridad de los procesos de auditoría y su cumplimiento de las normas profesionales de referencia”.

“La actividad de auditoría está experimentando una profunda transformación. El desarrollo tecnológico, en particular el uso avanzado de los datos, permite análisis más profundos, oportunos y específicos, aumentando así la calidad del juicio profesional. Es un cambio que requiere inversiones, nuevas habilidades y un enfoque renovado, pero que representa una oportunidad para fortalecer el papel de la auditoría en la transparencia del mercado. La inteligencia artificial, particularmente en sus formas generativas, abre escenarios sin precedentes: permite analizar documentos, identificar modelos y áreas de riesgo con capacidades antes impensables, manteniendo al mismo tiempo una central datos, gobernanza y responsabilidad profesional no sustituye al auditor: amplifica sus capacidades, el desafío será integrarlo preservando el rigor y la independencia”, subraya Massimiliano Vercellotti, que coordinó la redacción de la monografía con Giuseppe Savoca.

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