El jueves por la mañana, la marina francesa abordó en el Mediterráneo un petrolero objeto de sanciones internacionales por parte de Rusia, sospechoso de llevar una bandera falsa y de formar parte de la “flota fantasma”, es decir, de este grupo de barcos utilizados para transportar y vender petróleo ruso eludiendo las sanciones internacionales. La noticia fue anunciada el jueves por la tarde por el presidente francés, Emmanuel Macron, en la red social X.
Macron dijo que el barco fue abordado en mar abierto con la ayuda de algunos países aliados, que no fueron especificados. Macron también dijo que el petrolero había sido secuestrado por las autoridades francesas y que se había abierto una investigación sobre sus operaciones.