El indulto presidencial, concedido el miércoles 12 de noviembre al escritor franco-argelino Boualem Sansal tras la oferta de mediación alemana, ha dado mucho que hablar en Argelia.
Mientras esto “gesto de humanidad” – Según la fórmula utilizada por el presidente francés Emmanuel Macron para agradecer a su homólogo argelino (un consenso en la opinión pública francesa), revela, al otro lado del Mediterráneo, la brecha que separa dos enfoques de la estrategia de Abdelmadjid Tebboune en esta materia. Algunos ven esto como un signo del pragmatismo del jefe de Estado, mientras que otros señalan sobre todo las inconsistencias del régimen.
Los partidos que apoyan al gobierno, como el Frente de Liberación Nacional (FLN) y el Rally Democrático Nacional (RND), presentan la decisión presidencial como un acto de soberanía y un rechazo a cualquier chantaje externo, en particular hacia el antiguo país colonizador.
“ El indulto concedido a Boualem Sansal no es en modo alguno una reacción a la presión francesa, afirma el periódico francófono la expresión en su edición del 13 de noviembre. E intervino con razón después de varias declaraciones del Ministro del Interior francés sobre la inutilidad de un enfrentamiento con Argelia, sin influir nunca en un acercamiento entre Argel y París sobre el caso Sansal. »
Te queda el 75,91% de este artículo por leer. El resto está reservado para suscriptores.