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“La historia se repite”. Estas son algunas palabras confiadas a un puesto de la Liga tras la salida del partido del general Roberto Vannacci. Una frase breve, concisa y enigmática, que podemos comprender observando la imagen publicada por el partido de Matteo Salvini para acompañar estas pocas palabras: Gianfranco Fini en el contexto del antiguo “Fli-Futuro e Libertà”, partido fundado durante la gran ruptura con Silvio Berlusconi. El paralelo es simple: la salida de Fini du Peuple de la Liberté decretó su muerte política y el general, con su salida de la Liga, corre el riesgo de correr la misma suerte.

Al igual que Fini en 2010, Vannacci también goza de una popularidad que parecía (o parece) capaz de ignorar el partido al que pertenece. Pero en su mensaje, la Liga casi parece sugerir que el consenso de Vannacci es “prestado” y deriva del símbolo bajo el cual fue elegido, exactamente como ocurrió con los parlamentarios que siguieron a Fini al FLI, convencidos de que podían quitarle millones de votos al PdL. Además, Fini y Vannacci han construido su fuerza sobre fuertes batallas identitarias, intentando cambiar el eje del debate interno pero, a diferencia de Fini, el general no tiene una historia política sólida y no tiene un punto de referencia propio. Y esto podría suponer un problema cuando abandone el partido. “No vale la pena perder demasiado tiempo con quienes traicionan y huyen, como ocurrió en el pasado con Fini”, afirmó Matteo Salvini en la reunión del Consejo Federal, según fuentes de la Liga.

Mucho antes de que Vannacci formalizara su salida de la Liga, el secretario adjunto del partido, Claudio Durigon, en las páginas de Giornale en una entrevista con Gabriele Barberis, había advertido al general: “Tenemos un solo deber: nunca decepcionar ni traicionar a los votantes, creo que nadie quiere volver a ver divisiones dolorosas como la de Fini”. En cambio, Vannacci eligió este camino y dentro de la Liga, más allá del descontento por cómo se desarrolló el asunto, ya parecen dispuestos a seguir adelante. “Lo lograremos, nadie es indispensable en la Liga, un movimiento que existe desde hace muchos años, que existía antes de Vannacci y que seguirá existiendo incluso después”, afirmó Silvia Sardone, subsecretaria del partido de Salvini.

Por el momento, Vannacci no ha querido comentar su marcha en las redes sociales y hay hipótesis abiertas para entender ahora cómo se posicionará el general, qué rumbo tomará con su partido y si habrá alianzas estratégicas con realidades ya presentes en el ámbito político italiano. Ni siquiera está claro cuántos y cuáles parlamentarios, si es que hay alguno, seguirán a Vannacci en su empresa política.

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