Probablemente nunca se conozca la cifra exacta. Pero, según diversas estimaciones publicadas a principios de febrero, entre 380 y mil inmigrantes desaparecieron en el mar Mediterráneo durante el paso de la tormenta Harry, que azotó con gran violencia las costas del sur de Italia a mediados de enero.
“A lo largo de las rutas del Mediterráneo central, están surgiendo los contornos de la mayor tragedia de los últimos años, y los gobiernos italiano y maltés guardan silencio”, informó en un comunicado Laura Marmorale, presidenta de Mediterranea Saving Humans (MSH), una organización italiana de salvamento marítimo.
Según el Centro de Coordinación de Salvamento Marítimo de Roma, citado por MSH, al menos 380 personas se perdieron en el mar a causa de la tormenta. Por tanto, cabe señalar que no hay noticias de ocho barcos que zarparon de la costa oriental de Túnez entre el 14 y el 21 de enero con unas cincuenta personas a bordo cada uno.
En realidad, “la magnitud de lo ocurrido supera con creces las únicas informaciones oficiales publicadas hasta ahora” y “podría haber 1.000 personas” desaparecidas en el mar Mediterráneo en este período, escribe Mediterranea Saving Humans, basándose en nuevos testimonios de inmigrantes supervivientes.
El camino más peligroso
“El silencio y la inercia de los gobiernos maltés e italiano son aterradores: no debemos hablar de quienes han perdido la vida en el mar, especialmente cuando estas muertes demuestran el fracaso de las políticas migratorias”, acusó Laura Marmorale, presidenta de MSH, denunciando una “tragedia de proporciones increíbles”.
Ya a mediados de enero, dos gemelos de un año se perdieron en el mar durante la travesía de un barco de inmigrantes hacia Italia durante una tormenta. Los migrantes dijeron que “habían enfrentado mares agitados durante al menos tres días y habían llegado en un estado de gran angustia”, dijo Save the Children.
“A falta de rutas (marítimas) regulares y seguras, quienes buscan un futuro posible en Europa cruzando el Mediterráneo siguen arriesgando sus vidas en viajes peligrosos y a menudo mortales, como lo demuestran las más de 33.300 personas muertas o desaparecidas en el mar desde 2024”, destacó la ONG.
Save the Children “reitera firmemente su llamamiento a la apertura de rutas regulares y seguras hacia Europa” y a la creación de un “sistema coordinado y estructurado de búsqueda y salvamento en el Mediterráneo”. Según la OIM, el Mediterráneo central es la ruta marítima más peligrosa del mundo para los migrantes.