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En progreso, pero puedo hacerlo mejor. Apenas un mes después del lanzamiento de “Inspire”, la nueva red de transporte público, híbridos tranvía-autobús con grandes ventanillas, “los indicadores están en verde”. Es la Unión Mixta de Transportes Públicos de Clermont la que lo afirma: “En general, tenemos una oferta sostenida con una presencia de + 39% en determinadas rutas, o de 6.500 a 7.000 viajes adicionales por día, para llegar a 120.000 viajes diarios”, asegura Guillaume Astaix, director general del SMTC.

Un éxito que, sin embargo, va acompañado de algunos errores notables: herramientas de información al pasajero defectuosas, rutas incorrectas, semáforos en rojo mal ajustados o incluso estas sillas de ruedas bloqueadas en la entrada de algunos autobuses… “Aún nos estamos acostumbrando, en una lógica de mejora continua”, responde el operador. Música que no agrada a quienes toleran, cada día, el tráfico que se ha vuelto caótico en algunos lugares.

“Algunos acaban adoptando el transporte público”

Porque en el campo el descontento es palpable. En algunas grandes avenidas “saturadas”, “intransitables”, “voluntariamente bloqueadas”, los automovilistas pierden la paciencia y crece la ira. “A veces tardamos 20 minutos más que antes. Claramente hemos sacrificado el coche”, afirma Martine, una gerente de 55 años. “Teniendo en cuenta el tiempo que pasamos parado, no podemos decir que la ciudad esté menos contaminada”, bromea Mathis, un joven automovilista, “obligado a coger su vehículo”.

Algunas arterias han perdido carriles, reasignados a autobuses y bicicletas, otras, en el centro de la ciudad, han sido designadas Zonas de Tráfico Limitado (ZTL) y ahora están desiertas. Uno harto… y casi reclamado por los operadores. “No es agradable escucharlo, pero cuando el coche se vuelve menos eficiente, algunos usuarios acaban adoptando el transporte público”, reconoce Richard Peyrin, director general de T2C.

¿Habrá suficientes autobuses este verano?

Otro punto de tensión: la entrega de los tranvías-autobuses eléctricos, que deberían encarnar la modernidad de Inspire. Se esperaban cuarenta vehículos para finales de 2025. Hoy solo se entregaron 12. El fabricante suizo Hess, víctima colateral de la guerra en Ucrania, tuvo que trasladar su centro de producción de Bielorrusia a Portugal, de ahí los retrasos en las entregas.

“Los estamos presionando”, promete el director del SMTC. Las multas por retraso son muy disuasorias: hoy 10.000 euros por día, pero si todos los autobuses no se entregan como se espera a principios del verano, aumentaremos a 5.000 euros por día por autobús”, insiste Guillaume Astaix.

Mientras tanto, el SMTC persigue el objetivo de 48 millones de viajes en 2028, frente a los 33 millones actuales. “Existe un potencial real, con más ofertas, más confiabilidad y tiempos de viaje competitivos”, insiste Richard Peyrin. Incluso si eso significa ofender permanentemente a algunos conductores.

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