Después del almuerzo y del discurso a los atletas italianos, San Siro espera en la tribuna al jefe de Estado Sergio Mattarella. Centro y primera fila. Pero no será sólo el Presidente de la República quien asistirá esta tarde a la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de Invierno en Milán Cortina en el palco del ring rojo del estadio, transformado en escenario especial del espectáculo.
Jefes de Estado y más: el secretario de la ONU también está aquí
La ceremonia transformará el estadio de San Siro en la plaza pública mundial, así como en un escenario deportivo tradicional. No sólo deportistas y coreografías, sino también un verdadero cruce de poderes y de relaciones internacionales se congregarán en la plataforma preparada para una cincuentena de jefes de Estado, jefes de gobierno -entre ellos, evidentemente, Giorgia Meloni- y otros altos funcionarios mundiales, como el secretario general de la ONU, António Guterres.
Junto a Mattarella estará Kirsty Coventry, presidenta del Comité Olímpico Internacional y la primera mujer en presidir el organismo olímpico mundial, quien dará un significado institucional adicional a la ceremonia.
Macron en duda… para el puesto junto a Vance
Sin embargo, también en este caso la dinámica política parece oscura, hasta el punto de que la participación de personalidades como Emmanuel Macron sigue en juego, entre la incompatibilidad de la agenda oficial y el descontento protocolario ligado al reparto de escaños junto al vicepresidente de los Estados Unidos, Jd Vance.
De la princesa Ana al emir de Qatar
La lista de personalidades extranjeras es larga. Desde la princesa Ana del Reino Unido, con su historia olímpica personal y su familia que la acompaña, hasta gobernantes y presidentes europeos, incluidas figuras como el canciller alemán Friedrich Merz y el emir de Qatar Tamim bin Hamad Al-Thani.