La ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de Invierno Milán-Cortina promete ser espectacular, pero también cargada de política. Este viernes, el vicepresidente estadounidense, JD Vance, encabezará la delegación oficial estadounidense al estadio de San Siro, junto al secretario de Estado, Marco Rubio.
Sin embargo, su presencia, según la tradición diplomática que exige la presencia de un alto funcionario estadounidense en los Juegos, podría convertirse en un momento delicado. Desde hace varios días circulan en las redes sociales y en la prensa llamamientos a denunciar la situación, lo que refleja el clima de tensión entre Washington y parte de la opinión europea.
La activista estadounidense Charlotte Clymer publicó un mensaje en X invitando explícitamente a los espectadores a insultar a la delegación estadounidense y, en particular, a JD Vance. “Dale un momento difícil”, escribió. Te invitamos a hacerlo. También nos gustaría estar ahí para abuchearlo. »
Este tipo de iniciativa refleja una creciente exasperación más general hacia la línea política defendida por la administración Trump y transmitida por Vance y Rubio, vistos como líderes de un frente crítico hacia Europa. Los recientes discursos del vicepresidente, particularmente en Berlín, así como algunas orientaciones de la política de defensa estadounidense, han sido interpretados como ataques directos contra los aliados europeos.
El COI pide “calma y respeto”
Consciente del riesgo de accidentes, el Comité Olímpico Internacional llamó a la calma. Su presidenta, Kirsty Coventry, expresó su esperanza de que la ceremonia inaugural sea “una oportunidad para respetarnos” mutuamente, recordando que el espíritu olímpico debe trascender las tensiones geopolíticas.
También esperaba que los atletas estadounidenses no sufrieran la peor parte de este clima: “Nadie pregunta de qué país son o cuál es su religión. Simplemente pasan el rato juntos. Es una oportunidad real para descubrir cómo podríamos vivir todos juntos. Así que espero que la ceremonia de apertura logre eso y recuerde a todos lo que podríamos ser”.
Pero en el campo los signos son menos tranquilos. La confirmación de la presencia de agentes vinculados al ICE de la policía de inmigración estadounidense para apoyar la seguridad de la delegación estadounidense ha suscitado una intensa polémica en Italia.
Manifestantes contra ICE
Miles de manifestantes marcharon en Milán en los últimos días para denunciar la llegada de esta unidad vinculada a la política migratoria de Washington. Pancartas, peticiones y posiciones adoptadas por representantes electos locales han alimentado la controversia.
“Esta es una milicia que mata”, insistió Giuseppe Sala, alcalde de Milán. Es una milicia que emite sus propias autorizaciones para entrar en las casas de la gente, igual que firmamos permisos de salida en la escuela, sólo que es mucho más grave. No son bienvenidos en Milán. ¿No podemos simplemente decirle no a Trump por una vez? »
En este contexto, la bienvenida dada a JD Vance y Marco Rubio durante el desfile de naciones podría convertirse en un momento revelador del clima transatlántico.