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En Piamonte Se produce un choque inusual entre el consejo de centroderecha y la asociación Pro Vita. La polémica surgió a raíz de una circular dirigida a las autoridades sanitarias locales por el director regional de salud, antonino sottile, que aclara los aspectos técnicos y jurídicos de las sentencias del Tribunal Constitucional sobre el suicidio médicamente asistido. El documento sigue el caso de un paciente del ASL To4, entre Chivassese y Canavese, que, a pesar de haber obtenido la validación de los requisitos establecidos por la ley, fue atendido negar la posibilidad de recibir medicación y sustancias potencialmente utilizables para el procedimiento. Precisamente para evitar interpretaciones diferentes, la Región ha decidido intervenir con una circular explicativa.

El texto recuerda las palabras del Tribunal Constitucional, que reconoce “el derecho de la persona a obtener de las empresas del Servicio Regional de Salud los medicamentos, todos los dispositivos necesarios para la autoadministración, así como asistencia sanitaria incluso durante la ejecución del procedimiento”. Sin embargo, Sottile aclaró que no se trata de directrices ni de un nuevo reglamento: “Se trata de una simple circular explicativa de las sentencias del Tribunal Constitucional que, en las fuentes del derecho italiano, corresponden a una ley que todos deben respetar”.

Una de las preguntas más difíciles se refiere pago de medicamentos. La Región especifica que las autoridades sanitarias locales aún deben proporcionar medicamentos, de conformidad con el Decreto del Consejo 204 de 2025. Sin embargo, la cuestión de los costes sigue abierta: si drogas recaerá en Léa, los gastos correrán a cargo del servicio sanitario regional; si por el contrario se clasifican como no Lea, el coste recaerá sobre el solicitante. Sobre este punto, la Región ha iniciado conversaciones con el Ministerio de Sanidad para obtener aclaraciones.

La circular también define los plazos y términos: la comisión de evaluación debe ser convocada dentro de las 48 horas siguientes a la solicitud del pacientecon la participación del comité de ética territorial. En caso de resultado positivo, el proceso se confía a un equipo asistencial formado por médicos, enfermeros y, si es necesario, un psicólogo, todos ellos voluntarios, llamados a proceder lo más rápidamente posible.

A pesar de las aclaraciones, la iniciativa provocó una fuerte reacción por parte de Pro Vita & Famiglia. Según la asociación, la región de Piamonte, gobernada por el centro-derecha, se está transformando en “una avanzada radical”, llegando incluso a financiar medicamentos al final de la vida. Una acusación rechazada por la administración, pero que el presidente de la asociación, Antonio Brandi, reitera con mucha dureza: “Es una traición política grave a los electores. La Región se inclina ante una deriva cínica que ofrece la muerte como solución económica al sufrimiento”.

Brandi denuncia también una contradicción fundamental: “Es inaceptable que la Región se apresure en este frente cuando aproximadamente dos de cada tres pacientes en Piamonte siguen privados del derecho a cuidados paliativos”. De ahí el pedido dirigido a la administración que encabeza Alberto Cirio para Retire inmediatamente el volante. Según Pro Vita, el riesgo es “legitimar una muerte oficial” y ejercer presión, incluso silenciosamente, sobre los ancianos, los enfermos y los frágiles, que podrían llegar a percibirse como una carga para la sociedad. “Toda ley educa – concluye Brandi – y lo que se autoriza acaba pareciendo justo e incluso deseable”.

La Región, por su parte, recuerda que sin haber introducido ninguna nueva legislación y limitándose a aplicar las sentencias del Tribunal Constitucionalsiguiendo las indicaciones que procederán del Ministerio de Sanidad.

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