Todos los estudios realizados sobre los riesgos cardiovasculares debidos a la mala actividad física han demostrado que el sedentarismo causa entre el 7 y el 9% de la mortalidad mundial. Por otro lado, la práctica continuada de deporte tiene efectos beneficiosos en todos los órganos, principalmente el corazón. La mayoría de estos estudios, sin embargo, no consideran que la posibilidad real de practicar actividad física (y por tanto de obtener los beneficios) difiere mucho de una persona a otra. Por lo tanto, es difícil entender si incluso pequeños aumentos de actividad son beneficiosos o no.
LOS CAMBIOS
En un estudio publicado en la revista Lancet, Ulf Ekelund y colegas del Departamento de Medicina Deportiva de la Escuela Noruega de Ciencias del Deporte en Oslo evaluaron la posibilidad de que incluso pequeños cambios en el aumento de la actividad física y la reducción de las actividades sedentarias pudieran conducir a mejoras en la supervivencia en sujetos mayores de 40 años. Se analizaron datos de más de 135.000 sujetos inscritos en siete estudios diferentes realizados en Noruega, Suecia y Estados Unidos con un seguimiento de más de 8 años. Toda la actividad física, los períodos de sueño y la actividad sedentaria se controlaron durante una semana con informes que debían completarse, pero también haciendo que los individuos usaran un acelerómetro (un dispositivo que mide todos los movimientos realizados) durante la duración del estudio. Los resultados: un aumento de sólo 5 minutos por día de actividad física moderada/intensa en el grupo menos activo redujo la mortalidad a ocho años en un 6%. Aumentar este tiempo hasta 10 minutos por día reduce la mortalidad en casi un 9%.
Y de nuevo: reducir el sedentarismo en 30 minutos diarios reduce la mortalidad en un 3% en sujetos de riesgo (hipertensos, diabéticos, etc.) y en un 7% en la población general. Cabe señalar que no hubo diferencias significativas entre hombres y mujeres en los datos y la población del estudio era sedentaria durante más de nueve horas y media por día. Los resultados de este estudio concuerdan con los de una investigación publicada el año pasado en el Journal of the American College of Cardiology por el Dr. E. Ajufo, de la división de cardiología del Brigham and Women’s Hospital de Boston (Estados Unidos), en la que se comprobó que quienes eran más sedentarios (realizando así actividades físicas modestas durante más de 10,6 horas al día) 8 años después tenían, en comparación con la media, un mayor riesgo de insuficiencia cardíaca, un 45 % mayor.
EL SILLÓN
El riesgo de fibrilación auricular o infarto de miocardio fue menor, aumentando un 11% y un 15%, respectivamente. La importancia del presente estudio, sin embargo, radica principalmente en la observación de que unos pocos minutos al día de mayor actividad física o un descanso de media hora son suficientes para obtener un resultado tangible en términos de riesgo cardiovascular. Y es un objetivo fácil de lograr. Las pautas de la Organización Mundial de la Salud recomiendan realizar al menos 150 minutos de actividad física moderada por semana. Equipémonos para hacerlo.
Antonio G. Rebuzzi, profesor de cardiología, Universidad Católica, Roma
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