Los financieros de la Comandancia Provincial de la Guardia di Finanza de Treviso ejecutaron una orden de embargo dictada por el juez de instrucción del tribunal local a petición del fiscal contra cinco personas acusadas, por diversos motivos, de expedir y utilizar facturas para transacciones inexistentes, así como de omisión de declaración y blanqueo de dinero. Los ingresos ilícitos generados por el fraude fiscal ascienden a unos 10 millones de euros.
Investigaciones
Las investigaciones, llevadas a cabo por militares de la Unidad de Policía Económica y Financiera, revelaron que los sospechosos, durante el período 2019-2024, utilizaron 8 empresas individuales que operaban en el sector del embalaje de ropa (de las cuales 6 solo estaban activas formalmente y se utilizaban para imprimir facturas falsas y 2 estaban realmente operativas) para crear un sistema de facturación ficticio por importes superiores a 80 millones de euros.
Fraude
El sistema de fraude descubierto por los financieros había sido orquestado por la mente del grupo empresarial para permitir a las dos empresas operadoras, que consiguieron numerosos pedidos gracias a los precios especialmente competitivos aplicados a los clientes, reducir considerablemente los ingresos imponibles – y por tanto los impuestos (por más de 7 millones de euros) – utilizando costes nunca soportados documentados por facturas de operaciones inexistentes emitidas por las 6 empresas registradas a nombre de empresarios chinos obedientes. En cuanto a las empresas chinas registradas con candidatos, también resultó que no sólo carecían de trabajadores, sino que no se pudo encontrar a los propietarios (uno de ellos incluso murió).
Las investigaciones bancarias llevadas a cabo para comprender mejor las transacciones financieras entre los sospechosos demostraron que la evasión fiscal general generada por el sistema fraudulento se utilizó para organizar transferencias bancarias en China, así como para comprar artículos de lujo, siempre en China. Las cuentas corrientes fueron utilizadas por el principal sospechoso tanto para gastos personales como para adquirir dos inmuebles por un valor total de unos 700.000 euros -registrados ficticiamente a nombre de sus hijos menores-, así como para amueblarlos. Durante la investigación también se profundizó en la situación de la esposa del principal sospechoso, quien, además de ser propietaria de facto de dos de las empresas no operativas, era responsable de blanqueo de capitales al haber enmascarado el origen ilícito de parte de los beneficios organizando numerosas operaciones de retirada de efectivo y transferencias a cuentas en el extranjero.