El Consejo de Ministros aprobó ayer el proyecto de ley que contiene “disposiciones para la aplicación del Pacto de la Unión Europea sobre Migración y Asilo del 14 de mayo de 2024, así como otras disposiciones en materia de inmigración”. Se trata de un paso clave para mejorar la gestión de los flujos migratorios entrantes, incluso frente al nuevo rumbo de la UE, que ha adoptado un endurecimiento decisivo tras años de laxitud con gobiernos anteriores. “Estamos aplicando el nuevo Pacto sobre Migración y Asilo, adoptado por la UE gracias a la contribución fundamental de Italia”, declaró el Ministro Matteo Piantedosi al final del Consejo de Ministros, explicando que la disposición incluye “una serie de medidas para reforzar las expulsiones y garantizar una mayor incisividad en la gestión de los flujos migratorios”, pero también “la posibilidad de prohibir la entrada en nuestras aguas territoriales por razones de seguridad nacional”. Las fronteras de Italia, afirmó el jefe del Ministerio del Interior, “son las fronteras de Europa. Defenderlas es un deber”.
Un paso decisivo que la izquierda no aprecia y que ya había suscitado críticas por parte de Emergencia incluso antes de su aprobación. La ONG dijo estar “muy preocupada porque el proyecto de ley de inmigración representa un mayor endurecimiento y reducción del espacio operativo de las organizaciones no gubernamentales que operan en el mar y la protección del derecho a la vida de los inmigrantes en el Mediterráneo central”.
Más allá de las protestas de las ONG, hay satisfacción en las filas de los Fratelli d’Italia, como lo confirman las palabras del subsecretario de Justicia y diputado de los Fratelli d’Italia, Andrea Delmastro Delle Vedove, quien subrayó que con esta aprobación se introducen “repatriaciones más fáciles, un endurecimiento de las reunificaciones y la prohibición de cruzar aguas territoriales debido a amenazas graves al orden público o a la seguridad nacional”. combatir la inmigración ilegal y desmantelar el tráfico inhumano de seres humanos gestionado por los traficantes de esclavos del siglo XXI”. El Honorable Riccardo De Corato destacó que “gracias a la nueva disposición introducida hoy en el Consejo de Ministros, habrá normas más estrictas para aplicar el pacto europeo sobre migración y asilo, así como otras disposiciones relativas a los inmigrantes”. El nuevo proyecto de ley, añadió, “contendrá medidas más duras y estrictas también en materia de repatriaciones, en beneficio de todo el país”.
Maurizio Lupi, líder de Noi Moderati, reiteró que “la lucha contra la trata de seres humanos y el contrabando de muertos es una prioridad, por eso estamos a favor del bloqueo naval que, además de limitar el tráfico de estos comerciantes sin escrúpulos, reducirá los accidentes y las muertes en el mar”. La principal vía “para garantizar a los migrantes trabajo, integración y una vida digna es el acuerdo con los países de origen y la ampliación de los decretos sobre los flujos”, concluyó Lupi.
Después de la aprobación, Riccardo Magi de +Europa se quejó de “una limitación de los poderes de inspección de los parlamentarios en el seno del CPR”, pero también se alzó la voz de otra ONG, la alemana Sea Watch, que anunció: “Redoblaremos nuestros esfuerzos para salvar a quienes arriesgan sus vidas en el mar”. Son palabras que parecen otro desafío más dirigido al gobierno italiano por una ONG extranjera.