“Una organización cuya tarea es defender el apartheid israelí”, “circuló un vídeo falsificado“. En respuesta a las acusaciones de antisemitismo formuladas por el Ministro francés Barrot, francesca albanesa hizo una referencia específica a los responsables de la distribución de las imágenes falsificadas en el origen del asunto. Entre ellos, también está la organización, un reloj. Precisamente es su director, el canadiense Hillel Neuerpublicar hace tres días en sus redes sociales y en las de la ONG un vídeo de unos segundos de duración, en el que, gracias a un montaje banal pero visible realizado sobre todo el discurso, la relatora de la ONU parece pronunciar la expresión “Israel, enemigo de la humanidad”. Neuer escribe: “Pedimos a todos los estados miembros de la UE y otras democracias que condenen el uso del discurso de odio por parte de este funcionario de la ONU”. Después de la publicación inicial, el video comenzó a circular en las redes sociales y fue relanzado por miles de partidarios proisraelíes que pidieron a Albanese que diera un paso atrás.
Un guardia no es ajeno a ataques como este. Especialmente en los últimos dos años, desde el inicio de los bombardeos hasta Gaza e intensificando las condenas de la ONU contra Israel, la ONG atacó sistemáticamente no sólo al relator albanés, sino también a otros miembros de la ONU que habían expresado críticas a Tel Aviv y a la UNRWA, la Agencia de las Naciones Unidas para el Socorro y el Empleo de los Refugiados Palestinos. Para fundarlo un Ginebraen 1993, fue el abogado y diplomático estadounidense Abram Morrisfigura destacada de la comunidad judía cercana a derecha radical israelí. Se desempeñó como presidente del Comité Judío Estadounidense y de la Conferencia de Presidentes de las Principales Organizaciones Judías Estadounidenses. A Watch se presenta hoy como una organización comprometida a monitorear “el desempeño de las Naciones Unidas sobre la base de su carta”. Gran parte de su trabajo está dedicado a la defensa de Israel. En 2022, el Times of Israel, periódico cercano al ejecutivo de Netanyahu, no oculta su misión y lo define como “un importantey grupo de presión proisraelí “en las Naciones Unidas”. Una expresión también utilizada por otros periódicos como la AFP, mientras que para The Economist se trata de “un observatorio proisraelí”.
A Watch también apuntó a una de las predecesoras de Francesca Albanese, Richard Falkquien se desempeñó como Relator Especial de las Naciones Unidas para Palestina de 2008 a 2014. Durante su mandato, Falk produjo varios duros informes contra las acciones de Tel Aviv, denunciando la violación de los derechos humanos por parte de los territorios ocupados, la violencia y la expansión de los asentamientos, y las condiciones de vida de los refugiados. A Watch ha pedido repetidamente la dimisión de Falk, atacándolo con acusaciones muy similares a las que lanza hoy contra Albanese. Falk ha sido denunciado repetidamente como “antisemita”, como “amigo de los terroristas”, definido como “Partidario de Hamás”. Asimismo, ha habido numerosos llamados en la ONU para destituirlo de su cargo. La misma suerte corrió entonces el profesor canadiense Michael Lynk, relator de la ONU en Palestina de 2016 a 2022.
Por lo tanto, hoy el principal objetivo de ONU Watch es francesca albanesa. Durante los dos últimos años, la ONG ha atacado periódicamente al ponente. Para hacerse una idea de los esfuerzos realizados para ensombrecer su actividad y lo que denuncia, basta navegar por la página de Instagram de la ONG: se trata de una recopilación de acusaciones formuladas contra ella y de llamamientos a separarla de sus funciones. Como ya se hizo con Falk, se le describe sin rodeos como amigo de Hamás, cómplice de “regímenes malvados”, acusado de tener una financiación opaca y alimentar el antisemitismo en el mundo. Una continua campaña de deslegitimación que dura años, apoyada, como vimos en el último caso, también por ministros y representantes institucionales europeos.
El artículo Un Watch, la ONG proisraelí que difundió el vídeo falsificado de Francesca Albanese, procede de Il Fatto Quotidiano.