La ayuda humanitaria prometida por México llegó este jueves a Cuba en un momento en el que el país atraviesa una gravísima crisis energética bajo la presión de Estados Unidos, mientras Rusia y Chile también anunciaron que querían ayudar a la isla comunista. Dos buques de la Armada mexicana, el Papaloapan y el Isla Holbox, cargados con más de 800 toneladas de ayuda humanitaria enviada por la presidenta izquierdista mexicana, Claudia Sheinbaum, ingresaron a primera hora de la mañana en la bahía del puerto de La Habana, constataron periodistas de la AFP.
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, agradeció a su homólogo mexicano. “La ayuda humanitaria de nuestros hermanos mexicanos no se trata sólo de carga material. Transmite solidaridad y amistad” entre ambos países, declaró en redes sociales. La llegada de esta ayuda humanitaria se produce mientras México intenta negociar un posible envío de petróleo a la isla sin ser sancionado por Estados Unidos, que ha amenazado con imponer aranceles aduaneros a los países que envíen combustible a Cuba.
Según el gobierno mexicano, los envíos, que suman 814 toneladas, incluyen leche líquida y en polvo, productos cárnicos, galletas, frijoles, arroz y artículos de higiene personal. Más de 1.500 toneladas de leche en polvo y frijoles aún esperan ser enviadas. “México siempre ha sido un país solidario con Cuba” y Claudia Sheinbaum “ha sido firme en sus declaraciones de solidaridad”, dijo a la AFP Marila García, de 52 años, residente en La Habana.
“El único que responde es México”
Eliécer Rodríguez, un pescador de 34 años, subraya que ante las presiones de Washington “el único que responde en este momento es México”. Otros países han manifestado su intención de enviar ayuda a la isla.
Rusia, aliado de La Habana, enviará “pronto” petróleo a Cuba como “ayuda humanitaria”, informó el periódico ruso Izvestia, citando fuentes diplomáticas. “Hasta donde sabemos, Rusia pronto proporcionará petróleo y productos derivados del petróleo a Cuba como ayuda humanitaria”, dijeron diplomáticos anónimos de la embajada rusa en Cuba en el sitio web del periódico el jueves por la mañana.
En Chile, el ministro de Relaciones Exteriores, Alberto van Klaveren, miembro del gobierno saliente del presidente de izquierda Gabriel Boric, anunció “ayuda financiera” a través de “organizaciones multilaterales”. Su ministerio aclaró posteriormente en un comunicado de prensa que esta ayuda financiera, cuyo importe no ha especificado, se proporcionará a través de UNICEF.
“Hoy es una cuestión de interés humanitario, más allá de las características políticas que pueda tener su régimen. Lo que nos interesa es responder en la medida de lo posible a las necesidades del pueblo cubano”, declaró en conferencia de prensa.
Grave crisis económica en Cuba
La isla de 9,6 millones de habitantes enfrenta una profunda crisis económica, agravada por la suspensión de los envíos de petróleo crudo desde Venezuela tras la captura por fuerzas estadounidenses del presidente venezolano Nicolás Maduro, un aliado cercano del gobierno cubano.
La Habana acusa al presidente estadounidense, Donald Trump, de querer “asfixiar” la economía de la isla, donde desde el lunes están en vigor medidas de emergencia como el racionamiento de gasolina, una semana laboral de cuatro días en las administraciones, el teletrabajo e incluso cursos universitarios a distancia.
La escasez de combustible también ha llevado a las autoridades sanitarias del país a reducir el personal hospitalario y suspender cirugías no esenciales.
“Interferir con las importaciones de combustible podría causar una crisis humanitaria importante, con efectos en cadena en los servicios esenciales”, advirtió el jueves en un comunicado un panel de expertos de la ONU, que no hablan en nombre de la ONU.
El control energético de Washington golpea a una isla que ya lleva seis años atravesando una grave crisis económica marcada por la falta de divisas, una elevada inflación, escasez de todo tipo, largos recortes energéticos, bajo el efecto combinado del endurecimiento del embargo estadounidense y las debilidades estructurales de su economía centralizada.