174551128-4d43c96d-e367-408c-83be-84dff9c67077.jpg

Esta semana se inaugura en Los Ángeles una exposición que habla de la moda de los 90 y, en general, de la nostalgia de esta década. Está la ropa, obviamente, pero sobre todo está el recuerdo de un punto de inflexión decisivo: la transición de la cultura analógica a la cultura digital. Como nos dice el artículo de la página 48, fue una época de “extraordinaria fertilidad e identidades fluidas, minimalismo radical y explosiones repentinas donde el sistema de la moda se mezcló con todo lo demás, comenzando con la cultura pop”. Lo que hace interesante la exposición es que no está pensada tanto para los nostálgicos como para aquellos que aún no han nacido, pero que hoy se sienten atraídos por la historia de una época en la que “la imaginación se construía lentamente y el deseo necesitaba material, tiempo y repetición”. Años en los que un concierto o un desfile de moda eran ocasiones para esperar pacientemente y luego saborear durante mucho tiempo, y donde la experiencia estaba hecha de sensaciones táctiles y auditivas, en definitiva de sensaciones sensoriales, de personas reales y de momentos compartidos. Todo lo contrario de nuestro presente hiperconectado, acelerado e inmaterial.

A mediados de esta década, y precisamente en 1996, entre muchos acontecimientos memorables (el nacimiento de la oveja Dolly y Un posto al sole, las muertes de Mitterrand y Marcello Mastroianni), también vio la luz el primer número de este periódico. Han pasado treinta años: un aniversario que queremos celebrar contigo, y por eso te pedimos que nos acompañes en un viaje al pasado, para volver a este año 1996 para contarnos una historia. ¿Dónde estabas y con quién, por qué música y libros latía tu corazón? ¿Cuáles eran tus ropas y tus sueños? Sobre todo: ¿qué idea tenía para el futuro y cómo terminó después? Una sección del sitio web d.repubblica.it estará dedicada a sus historias, que podrá enviarnos a esta dirección de correo electrónico: d30@repubblica.it.

Con Saramago: la nostalgia es un lugar móvil que aparece y desaparece en los mapas de la imaginación pero permanece firmemente anclado en el corazón de cada uno de nosotros.

En los años 90, un niño dio sus primeros pasos en la fotografía y en 1996 ganó en Hyères el premio al joven fotógrafo de moda del año. Hoy en día, David Sims es una de las voces más importantes de la industria de la moda, a la que ha ayudado a darle forma con sus imágenes publicadas en importantes revistas y expuestas en las colecciones permanentes del Victoria & Albert Museum de Londres y del Getty de Los Ángeles. Es un placer darle la bienvenida a d, en el número donde firma su primera portada.


Ilustración de Jean Michel Tixier

Referencia

About The Author