Gran Bretaña establece nuevas directrices sobre cómo tratar con los estudiantes que quieren cambiar de género. Esto también es objeto de críticas.
En el futuro, los estudiantes británicos podrán cambiar su género en la vida escolar cotidiana bajo ciertas condiciones. El gobierno ha publicado nuevas directrices al respecto. Las escuelas deben considerar las solicitudes de transición social y actuar con “cautela” al hacerlo.
Como informa Telegraph, los profesores deben involucrar a los padres y considerar posibles recomendaciones clínicas antes de tomar una decisión. Los pronombres preferidos deben respetarse en el aula. Sin embargo, los niños mayores de ocho años deberán seguir utilizando las instalaciones de su género biológico. Los baños, vestuarios y dormitorios permanecen separados.
La ministra destaca la protección de los niños que quieren cambiar de género
“Los padres envían a sus hijos a la escuela y a la universidad porque confían en que estarán protegidos”, dijo la ministra de Educación, Bridget Phillipson, sobre las nuevas directrices, según el Telegraph. La seguridad no es negociable.
Las directrices se basaron en el informe pericial de la Dra. Hilary Cass. En 2024, el presidente de la Sociedad Británica de Pediatras recomendó no apresurar a los niños a tomar medidas médicas. Las decisiones que cambian la vida deben considerarse cuidadosamente.
La organización británica Sex Matters fue duramente crítica. Las nuevas reglas promueven “un cuento de hadas peligroso”, según el Telegraph. Se alentaría a las escuelas a creer que la transición social se puede negociar individualmente.
En Alemania no existen normas uniformes para los niños.
En Alemania no existen normas escolares uniformes a nivel nacional que especifiquen cómo las escuelas deben tratar específicamente a los niños que quieren cambiar de género o expresar su identidad de género de manera diferente. Esto depende de las respectivas escuelas, autoridades escolares y regulaciones estatales.
La llamada Ley de Autodeterminación (SBGG) está en vigor en Alemania desde el 1 de noviembre de 2024. Esto facilita que las personas cambien su género y nombre legal. Para menores de edad, los padres deberán dar su consentimiento; podrán hacerlo en su nombre para niños menores de 14 años.